Artículo: Recomendaciones para una ley de conciliación

El 25 de septiembre de 2019 se hizo el lanzamiento de la revista Conciliemos del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá. El narrador de este blog participó en dicha revista con un artículo titulado Recomendaciones para una ley de conciliación. Para leer el artículo en la revista hacer click en la imagen.

Muchas gracias a la Cámara de Comercio de Bogotá y su Centro de Arbitraje y Conciliación por este espacio para compartir algunas reflexiones y propuestas sobre la conciliación en Colombia.

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Articulo conciliemos

 

Revista Conciliemos

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En el marco del 2do Congreso Nacional e Internacional de Conciliación en Derecho CAC 2019 se hizo el lanzamiento de Conciliemos que es la revista digital especializada en temas de conciliación extrajudicial en derecho del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá.

El congreso es organizado por  el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá, en colaboración con los Centros de Conciliación y Arbitraje de las Cámaras de Comercio de Medellín y Cali.

Felicitamos a todo el equipo de trabajo del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá por esta iniciativa e invitamos a todos los interesados en la conciliación a leer Conciliemos. A continuación se presenta la tabla de contenido y al final el link para acceder a la revista.

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La revista Conciliemos puede ser consultada aquí

¿Hacia dónde vamos con las normas de la conciliación en derecho?

 

Es conocido por todos que desde el inicio de la conciliación en 1991, en Colombia, siendo fiel a su cultura hipernormativa, nos hemos dedicado a expedir normas como leyes, decretos, resoluciones, circulares, directivas y toda una serie de reglamentaciones para institucionalizar la conciliación.  Los expertos afirman y se quejan al mismo tiempo, que los colombianos necesitamos las normas porque somos un país de abogados. En este contexto, sería necesario para los profesionales en conciliación y la institucionalidad asociada a la misma, que hagamos una pausa y como parte del diálogo nos preguntemos ¿Hacia dónde vamos con las normas de la conciliación en derecho? El propósito de esta nota es proponer esa pregunta y algunas consideraciones al respecto, no necesariamente una respuesta.

Existe una tendencia fuerte en Colombia en ampliar el campo de acción de la conciliación a partir de la reglamentación legal. Casi todos los años se expiden normas que de una u otra manera mencionan la conciliación en especialidades y ámbitos de aplicación del derecho. El último ejemplo de ello es la Ley 1996 de 2019 “Por medio de la cual se establece el régimen para el ejercicio de la capacidad legal de las personas con discapacidad mayores de edad”. Dicha ley tiene por objeto establecer medidas específicas para la garantía del derecho a la capacidad legal plena de las personas con discapacidad, mayores de edad, y al acceso a los apoyos que puedan requerirse para el ejercicio de la misma (artículo 1).

El contar con normas que promuevan en alguna medida la conciliación puede ser algo conveniente, pero también tiene algunos puntos problemáticos como lo explico a continuación.

Lo bueno de la Ley 1996 de 2019 en materia de conciliación

  • De manera abstracta, los conciliadores estarían apoyando la garantía del derecho a la capacidad legal plena de las personas con discapacidad. Este objetivo es loable y necesario en la sociedad.
  • Contribuiría a comprensión y transformación de los conflictos de las personas con discapacidad, sus familiares y demás interesados a través de la conciliación, entendida como un escenario de diálogo.
  • Amplía el campo de acción de los conciliadores inscritos en los centros de conciliación permitiéndoles lo siguiente: 1. Suscribir acuerdos de apoyo. 2. Suscribir terminaciones y modificación a los acuerdos de apoyos. 3. Suscribir directivas anticipadas. 4. Suscribir ajustes razonables relacionados con las directivas anticipadas.
  • Permitiría que los conciliadores de los centros de conciliación tengan unos ingresos por una actividad autorizada. Esto podría sumarse como incentivo para la actividad profesional de los conciliadores.

Lo problemático de la Ley 1996 de 2019 en materia de conciliación

  • Las funciones habilitadas en la Ley 1996 de 2019 a los conciliadores de los centros de conciliación podrían ahondar el paradigma jurídico de la conciliación profundizando su enfoque en problemas jurídicos y no en conflictos. ¿Debería Colombia avanzar hacia la juridización de la conciliación?
  • Las funciones relacionadas con los acuerdos que deben quedar en actas no son para resolver conflictos, sino para plasmar declaraciones de las partes. En otras palabras, se podría desfigurar el sentido de la conciliación y la función del conciliador con el eje del conflicto y pasar a ser un tercero que guarda la fe pública como los notarios. El sentido y razón de ser de la actividad conciliatoria y la notarial no tienen nada en común. ¿Deberían cumplir los conciliadores funciones notariales?
  • La Ley 1996 de 2019 establece nuevas obligaciones a los conciliadores como:
    • Entrevistarse por separado con la persona titular del acto (artículo 17).
    • Verificar que es su voluntad suscribir el acuerdo de apoyo (artículo 17).
    • Poner de presente a la o las personas de apoyo las obligaciones legales que adquieren con la persona titular del acto jurídico y dejar constancia de haberlo hecho (artículo 17).
    • Dejar constancia de haber discutido con el titular del acto jurídico las consecuencias o implicaciones de los actos incluidos en las directivas para su vida (artículo 23).
    • Realizar los ajustes razonables necesarios (artículo 24).

En principio, estas obligaciones son contrarias a la función de un conciliador y algunos principios de la conciliación. A manera de ejemplo, el realizar una reunión por separado en una conciliación es parte del principio de autonomía de la voluntad ya que las partes lo entienden y permiten si el conciliador lo propone. En los casos de la Ley 1996 de 2019 es una obligación hacer una reunión por separado. La obligación de verificar algo es ajena al conciliador, más aún cuando se trata de la voluntad de una persona. Poner de presente derechos es una actividad de los abogados y jueces, no de los conciliadores. La asesoría e ilustración legal no les corresponde a los conciliadores. ¿Estas obligaciones contribuirían al perfil del conciliador?

  • La Ley 1996 de 2019 genera una diferencia no muy clara entre la conciliación en derecho y equidad. Habilitando a los primeros y excluyendo a los segundos. Asimismo, dentro de los conciliadores en derecho excluyó a los servidores públicos habilitados para conciliar. En este punto es importante tener en cuenta que los centros de conciliación sólo llegan al 7% de los municipios del país. ¿Qué criterios se aplicaron para establecer que solamente un tipo de conciliadores podrían realizar esta función?

Espero que esta nota contribuya al diálogo que todos los interesados en la conciliación deberíamos dar sobre la prospectiva legal de la conciliación.

Consulte la Ley 1996 aquí

Contundentes cifras de los métodos de resolución de conflictos

Dinero

 

La Revista Dinero publicó una nota donde presenta algunas cifras que muestran los buenos indicadores de la conciliación, la amigable composición y el arbitraje en el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Las cifras a resaltar son:

  • El promedio de acuerdos conciliatorios en 2019 fue del 80%.
  • Las amigables composiciones tienen una duración promedio de 0.9 años.
  • Los arbitajes nacionales tienen una duración promedio de 1.4 años.

Estas cifras y otras publicadas por Dinero muetran el buen estado de los métodos de resolución de conflictos que tiene el centro más importante del país.

Para leer la nota completa se puede consultar aquí.

La Revista Dinero publica tres imágenes con las cifras.

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A y AC

Fuente: imágenes tomas de http://www.dinero.com

¿Era una conciliación la de la ANI y los bancos en el escándalo de Odebrecht-Corficolombiana?

En los meses pasados se ha venido hablando mucho sobre la noticia revelada por la periodista María Jimena Duzán en la Revista Semana del 28 de julio de este año sobre la “conciliación” que estaban adelantando el gobierno y los bancos que habían financiado a la Concesionaria Ruta del Sol 2 en Colombia. Esta noticia se ha discutido y analizado desde varios puntos de vista, sin embargo, esta nota no es para ahondar en dichos debates, que si bien son importantes en una democracia, los temas están por fuera del alcance de este blog que es técnico y por ello la pregunta que hacemos es si lo que se ha anunciado como una posible conciliación puede ser calificada técnica y jurídicamente como una.

El objetivo de esta nota es aportar argumentos y preguntas para conocer la naturaleza jurídica del documento compartido por María Jimena. El borrador del acuerdo puede ser consulado en el siguiente link.

https://www.semana.com/opinion/articulo/la-plata-para-pagar-la-deuda-que-odebrecht-le-debe-a-los-bancos-saldria-de-impuestos-por-maria-jimena-duzan/625443

Al revisar el documento titulado “CONCILIACIÓN ENTRE LA AGENCIA NACIONAL DE INFRAESTRUCTURA Y LOS BANCOS” surgen las siguientes consideraciones y preguntas:

  • Una conciliación tiene como elementos esenciales, entre otros, las partes y el conciliador (artículo 64 de la Ley 446 de 1998). En el documento de “conciliación” solo hay dos partes: la ANI y los bancos. Por esta razón se podría afirmar en principio que el documento redactado podría ser una transacción o una negociación, pero no una conciliación. ¿Puede haber conciliación sin conciliador? La respuesta es claramente negativa. Al ser conocido el documento en un momento determinado como una fotografía en el tiempo, lo redactado como borrador no es una conciliación, podría ser un preacuerdo con la intencionalidad de ser presentado para una conciliación.
  • El documento dice: “Que el Comité de Conciliaciones de la ANI aprobó la celebración del presente acuerdo conciliatorio en sesión” lo cual da a entender que el acuerdo estaría sujeto a ser revisado y aprobado por el Comité de Conciliación de la ANI para una eventual conciliación.
  • El documento dice: “auto en firme del Tribunal de Arbitramento que apruebe la presente conciliación” lo cual da a entender que se tenía previsto presentar dicho documento para ser revisado y aprobado por los árbitros en el arbitramento que se venía adelantando (artículo 24 de la Ley 1563 de 2012).
  • La conciliación es un método de resolución de conflictos en la cual las partes son ayudadas por un conciliador para llegar a la solución de sus diferencias. En los casos donde una de las partes es el Estado, las legislaciones establecen unas condiciones especiales para que se lleven a cabo las conciliaciones. La motivación para establecer las reglas sobre esta materia suele estar inspirada en la salvaguarda del patrimonio público.
  • Cuando dos partes buscan resolver un litigio sin la intervención de un tercero, la negociación está únicamente bajo la responsabilidad de las mismas partes. En otras palabras, los criterios que se apliquen en la negociación son las que las mismas partes establecen. Claro está que cuando una negociación implica además dineros públicos, las dos partes deben ser muy cuidadosas con el ordenamiento jurídico. El derecho trata diferente una negociación entre particulares y su patrimonio y una entre un particular y una entidad de derecho público con el dinero de los ciudadanos. El patrimonio público debe ser cuidado por todos: gobierno y ciudadanos.
  • Existe un riesgo latente para la conciliación en los casos en los cuales las partes autónomamente desarrollan preacuerdos, aplican reglas y buscan que el conciliador sirva como notario para protocolizar un acuerdo cerrado. Esto no debería llamarse conciliación.
  • La conciliación tiene también como elemento esencial el conflicto. Sin conflicto no hay asuntos para conciliar. Si las partes ya llegaron a un acuerdo y buscan formalizarlo, deberían acudir a la transacción, la cual también hace tránsito a cosa juzgada.
  • Los conciliadores no son profesionales en resolución de conflictos cuya función sea protocolizar, validar o revisar jurídicamente un acuerdo. El trabajo del conciliador es ayudar a las partes a lograr una solución a su conflicto, si esto ya fue hecho por las partes, el conciliador no tiene trabajo que hacer.
  • ¿Qué debería hacer un conciliador con el documento entre la ANI y los bancos? ¿Debe un conciliador solamente revisar formalmente que no se incumplieron los requisitos formales del Decreto 1716 de 2009? ¿Qué responsabilidad le asiste al conciliador si aprueba dicho preacuerdo? ¿Es adecuado que los árbitros en su función de conciliadores reciban y aprueben formalmente acuerdos únicamente construidos por las partes? ¿Para qué se necesita una conciliación cuando ya se tiene un acuerdo?
  • Preocupa que con todo lo que ha sucedido con la noticia del documento de la ANI con los bancos, una de las consecuencias puede ser la afectación de la legitimidad de la conciliación en la conciencia de los colombianos.
  • En manos de los conciliadores y demás operadores de la conciliación está el analizar con rigurosidad el impacto de este tipo de situaciones para prevenir que esto vuelva a suceder. Es muy delicado asociar el flagelo de la corrupción con un método de resolución de conflictos como la conciliación. Ciertamente la solución no es establecer más reglas y prohibiciones.
  • ¿Qué mensajes deberían tener los ciudadanos en relación con la conciliación después de esta situación ampliamente divulgada en los medios de comunicación?

 

 

 

 

Entrevista con Gachi Tapia de Argentina

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Foto: Gachi Tapia

Continuamos compartiendo con los lectores del blog entrevistas con autores de reconocidas obras sobre la mediación en Latinoamérica. En esta oportunidad contamos con la participación de Gachi Tapia, una de las mediadoras más reconocidas de Argentina y que ha trascendido sus fronteras trabajado en procesos de diálogo en varios países. Es un honor contar con una entrevista de Gachi y leer sus respuestas que inspiran sobre la mediación. Para Gachi, “el éxito de un proceso de mediación no consiste en alcanzar un acuerdo sino en que el mismo se cumpla, por lo cual, el diseño del mismo requiere asegurar la sostenibilidad del mismo” este es uno de los puntos que los interesados en la mediación deberíamos preguntarnos más allá de cuántos acuerdos se logran y en qué medida la intervención del mediador está llegando a niveles más profundos del conflicto. Otro aspecto a resaltar de la entrevista es que “la construcción de paz requiere de múltiples procesos de diálogo, negociación y mediación aplicados a diversas etapas de la evolución de los conflictos”, con ello, los conciliadores colombianos hacen parte de la construcción de paz aplicando sus habilidades de conciliación.

Esperamos que la entrevista sea del agrado de los lectores.

  1. Cuéntenos cómo fue su primer contacto con la mediación y qué le llamó la atención para trabajar en ella.

Mi primer contacto con la mediación fue a través de una querida jueza, Gladys Alvarez, con quien yo estaba vinculada desde 1984, dando cursos como su ayudante y luego adjunta de catedra de Filosofía del Derecho en la UBA. En 1993 también fui durante un tiempo su relatora en la Cámara Civil en 1993, de la cual ella formaba parte. Gladys y Elena Highton, actualmente jueza de la Corte Suprema de Justicia, se articularon con el Ministerio de Justicia para explorar las posibilidades de introducir la institución de la mediación en Argentina, en el marco de una política de métodos de resolución de justicia que venía promoviéndose en toda la región. Comencé traduciendo artículos del inglés, muy entusiasmada con la posibilidad de ser parte del trabajo para ayudar a promover que un Proyecto Piloto de Mediación se instalara en la argentina. Junto a Gladys acompañé ese proceso, fui parte del grupo fundador de la Fundación Libra, y del grupo de profesionales que recibimos las primeras capacitaciones por parte de mediadores extranjeros, integrando luego el primer cuerpo de mediadores en el país.

  1. Una de sus publicaciones: “Herramientas para trabajar en mediación” junto con Francisco Diez, es un referente importante en la materia en la región de Latinoamérica, cuéntenos qué la llevó a escribir este libro y qué significado tiene para usted dicha obra en el momento en que en Argentina se empezaba a desarrollar la mediación con mucha fuerza.

Con Francisco Diez somos amigos desde muy jóvenes cuando estudiábamos en la Facultad de Derecho. Luego formamos parte del proyecto piloto de mediación y adquirimos mucha experiencia mediando casos en el marco de las capacitaciones que se ofrecían desde el Ministerio de Justicia a profesionales de todo el país, las cuales nos ayudaban a sistematizar nuestras experiencias y pensar mucho las intervenciones que discutíamos durante las pasantías con colegas y profesionales, desde una perspectiva interdisciplinaria. En esa etapa, las publicaciones sobre mediación eran muy requeridas dado que no existía bibliografía en español a disposición. En ese momento, ya terminando el proyecto piloto, pensamos con Francisco que un libro de “practicantes mediadores”, donde mostráramos con casos reales cómo articulábamos las teorías con la práctica, y cómo íbamos desarrollando nuestras propias teorías de abordaje, podría ser una contribución a la expansión del campo de la mediación. Fue un trabajo arduo, pero agradezco a Francisco su empuje para animarme a escribirlo cuando el trabajo y mi familia me tomaban tanto tiempo. Recuerdo y agradezco la paciencia de mi marido y de mis hijas cuando tenía que encerrarme a escribir después del trabajo, y la de mis padres cuando les pedí pasar un fin de semana en su casa para terminar el capítulo del libro sobre “Herramientas para legitimar y re-encuadrar”. Hemos pensado alguna vez en realizar una edición actualizada, dado que es un libro de lectura obligatoria en algunos lugares del país para la formación de mediadores, sin embargo, siempre nos falta tiempo.

  1. Teniendo en cuenta lo planteado en su libro “Herramientas para trabajar en mediación” y los desarrollos posteriores teóricos y prácticos ¿De qué manera un mediador puede ayudar a lograr acuerdos sostenibles en el tiempo? ¿De qué manera el mediador mejora sus habilidades para ser consciente de las percepciones de las partes en el conflicto y no de su propia percepción de este?

Esta pregunta incluye al menos dos muy diferentes. La primera vinculada a la sostenibilidad necesitaría de más desarrollo, porque depende del tipo de procesos.  Desde la época en la cual escribí el libro, mi práctica ha pasado de mediar conflictos interpersonales al diseño y la implementación de procesos más complejos en el marco de conflictos públicos y sociales. En cualquier caso, el éxito de un proceso de mediación no consiste en alcanzar un acuerdo sino en que el mismo se cumpla, por lo cual, el diseño del mismo requiere asegurar la sostenibilidad del mismo. En acuerdos interpersonales el mediador puede incorporar al acuerdo las cláusulas para el cumplimiento, y, en los casos que involucren relaciones de más largo plazo, como las familiares o las relaciones en el lugar de trabajo, un proceso de seguimiento del acuerdo suele ser muy útil para apoyar a las partes al cumplimiento del mismo, o a su reformulación si fuera necesario. Esto resulta más complejo en conflictos estructurales donde la sostenibilidad depende del diseño y cumplimiento de las etapas de implementación, que consisten en nuevos procesos a ser diseñados bajo ciertas características y suelen requerir de varios roles para lograr la sostenibilidad. En cualquier caso, estoy hablando de chequeos y verificaciones externas.

La otra pregunta está vinculada a aspectos que denominamos de chequeo interno. Como practicantes necesitamos tener siempre activados el denominado “ojo del observador-a” (Maturana, 1987, biología del conocimiento) para chequear permanentemente dónde nuestras propias percepciones colonizan el modo en que significamos los relatos y ponen en riesgo la identificación de percepciones de las partes. Si bien hemos focalizado siempre en herramientas de comunicación donde la habilidad de formular preguntas y reformulaciones es clave para poder ir transformando percepciones que anclan el conflicto, cada vez estoy más convencida, de que aun con herramientas muy sofisticadas, trabajando la decodificación de nuestros “supuestos”, lo más importante para nuestra práctica, es el trabajo que podamos hacer desde nuestros recursos internos. En un lenguaje más sencillo, quisiera transmitir que la calidad de conexión que tengamos con las partes es fundamental para poder ser útiles, y que dicha calidad depende de cuánto tiempo y esfuerzo dediquemos al trabajo con nosotros mismos.

  1. ¿Cuál es su opinión sobre la mediación como una herramienta de construcción de paz desde lo teórico y lo práctico?

Creo que la palabra mediación suele quedar un poco limitada para describir la cantidad de procesos de cambio que requiere la construcción de paz,  prefiero a veces enmarcar el tema hablando de procesos de diálogo, donde si bien aplicamos las mismas herramientas, el diseño del proceso suele ser más complejo dada la multiplicidad de actores aunque el objetivo del diálogo no siempre involucra una negociación asistida como la mediación , pero suele generar las condiciones para que la misma pueda tener lugar. Aclarado ese punto, creo que la construcción de paz requiere de múltiples procesos de diálogo, negociación y mediación aplicados a diversas etapas de la evolución de los conflictos.

  1. Con base en su experiencia de resolución de conflictos en Colombia en los últimos años ¿De qué manera los conciliadores (mediadores colombianos) han venido y/o podrían verse como constructores de paz o parte de un movimiento relacionado con la paz?

El proceso de paz de Colombia no es solo un proceso, sino muchos, en una infinidad de tramas, etapas no lineales, actores visibles y no visibles, plataformas de actores que se organizan para poder  lograr articular un nuevo sistema de altísima complejidad, y conlleva -más allá de los esfuerzos tangibles para lograr implementar los  acuerdos formales-, el  poder  gestionar, contener y transformar emociones como el miedo, el  odio y el trauma de quienes sufren con el conflicto, así  como el gestionar intereses poderosos que pueden ganar más manteniendo un status quo que  promoviendo condiciones para la paz.

En el caso Colombia, como en cualquier proceso de paz, el desafío mayor será el largo proceso de lograr implementar los acuerdos, manejando los conflictos que dicha implementación acarreará, y tratando de   articular esfuerzos de muchos actores, no sólo las partes, porque conllevarán la trasformación de causas estructurales que alimentaron el conflicto armado durante más de 50 años. En ese marco, creo que quienes tienen la formación de mediadores, tienen la capacidad más desarrollada para actuar en situaciones donde el rol sea necesario o pueda adaptarse al de mediadores internos. La implementación de distintos tramos de los acuerdos debe lidiar con múltiples situaciones de conflictos que se enmarcan dentro del conflicto más amplio y complejo, involucrando inclusive, la dificultad de negociar entre partes que están alienadas en su objetivo común pero que no logran gestionar intereses diferentes o conflictos interpersonales. Sin embargo, desde mi experiencia, también considero que hay que ser prudentes en la exposición del rol en ciertos lugares y circunstancias. A veces, lo importante es tener y poder poner en juego las habilidades de la mediación, sin atribuirse el rol como tal.

  1. ¿Para usted cuáles son los principales avances y retos de la mediación en Argentina?
  2. ¿Cómo ve el futuro de la mediación en Latinoamérica? ¿Estamos avanzando, estamos estancados o estamos retrocediendo?

Respondo estas dos preguntas juntas y de manera limitada porque hace tiempo que no trabajo en Argentina sino en otros países, principalmente en la región y desde organismos internacionales. Me animo a decir que en Argentina ha habido gran avance en diversas áreas y especialidades, por ejemplo, la justicia restaurativa está tomando la mediación como una de sus prácticas avanzando en el campo de cuestiones penales que al iniciarnos en esta institución eran temas que quedaban fuera del alcance de la misma. Han crecido instituciones que incorporan la mediación comunitaria a nivel de organismos públicos, y desde esos ámbitos, el campo de acción se extiende a procesos multi partes y complejos para abordar y facilitar procesos de construcción de consensos en el marco de conflictividad social. En este momento se está diseñando una encuesta desde Mediadores en Red justamente para evaluar el estado de la práctica en el país.

Creo que el futuro de la mediación en la región y a su vez, el desafío, está expandir su campo a los conflictos complejos por la multiplicidad de actores (públicos, privados, sociales) y las temáticas que involucran y que hoy traccionan la conflictividad en la región, como es el caso de los conflictos socio ambientales. En estos escenarios, los mediadores necesitarán especializarse un poco en temáticas más específicas, como la aplicación de salvaguardas ambientales y sociales, y la implementación de procesos de consulta, incluyendo las especificas con comunidades indígenas, pero sobre todo en cuestiones vinculadas al diseño estratégico del proceso y a técnicas de facilitación de diálogos. Esto no invalida que la mediación interpersonal y la vinculada a los casos dentro de la administración de Justicia como en instituciones colaboradoras de la misma no siga expandiéndose en función de los buenos resultados que la institución ha logrado.

Uno de los mayores desafíos que veo es la incorporación de la Mediacion a sistemas altamente burocratizados donde la excesiva normatividad le quita al instituto la necesaria flexibildad que hace a su característica definitoria.

Muchas gracias a Gachi por compartir sus enseñanzas y provocarnos con temas para reflexionar sobre la mediación.

Graciela (Gachi) Tapia, abogada, mediadora y experta en diseño de procesos, es actualmente consultora a tiempo parcial en Diálogo y Mediación en la Unión Europea y el Departamento de Asuntos Políticos de la ONU, DPA, y ha sido miembro del StandByTeam de expertos de la ONU. Unidad de Mediación de DPA durante 2012. Tiene 20 años de experiencia en la transformación de conflictos, ha sido pionera en este campo en Argentina y América Latina a través de la mediación de conflictos socioambientales, facilitando diálogos y procesos de creación de consenso para el diseño e implementación de políticas públicas. Es fundadora y ex Directora de Socios para el Cambio Democrático en Argentina (1998/2006). Desde 2007 es experta principal para varias organizaciones internacionales como el Proyecto de Diálogo Regional del PNUD para América Latina y el Caribe, la OEA, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, la Unión Europea, la Fundación Interamericana, el Centro Carter, entre otras organizaciones.  Ha trabajado conjuntamente con expertos internacionales como John Paul Lederach, William Ury y Jimmy Carter en iniciativas de consolidación de la paz en Bolivia, Venezuela, Colombia y Ecuador. Es autora de varios artículos publicados y coautora del libro Herramientas para trabajar en medición de la editorial Paidós.

El libro mencionado en la entrevista es el siguiente.

Libro Gachi

 

Colombia hace parte de otro hito histórico de la mediación mundial firmando la Convención de Singapur

SCM-logoEl 7 de agosto de 2019 se firmó en Singapur la Convención de las Naciones Unidas sobre los Acuerdos de Transacción Internacionales Resultantes de la Mediación, conocida como la “Convención de Singapur sobre la Mediación”

La Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobada el 20 de diciembre de 2018 dice que:

·         Reconociendo el valor de la mediación como método de arreglo amistoso de las controversias que se plantean en el contexto de las relaciones comerciales internacionales.

·         Convencida de que la adopción de una convención sobre los acuerdos de transacción internacionales resultantes de la mediación que sea aceptable para Estados con ordenamientos jurídicos y sistemas sociales y económicos diferentes complementaría el marco jurídico vigente en materia de mediación internacional y contribuiría al desarrollo de relaciones económicas internacionales armoniosas

·         Observando que la decisión de la Comisión de preparar al mismo tiempo una convención sobre los acuerdos de transacción internacionales resultantes de la mediación y una modificación de la Ley Modelo sobre Conciliación Comercial Internacional tuvo por objeto reconocer las diferencias existentes entre las distintas jurisdicciones en cuanto a su grado de experiencia en materia de mediación y ofrecer a los Estados normas uniformes sobre la ejecución transfronteriza de los acuerdos de transacción internacionales resultantes de la mediación, sin crear ninguna expectativa en cuanto a la posibilidad de que los Estados interesados adoptasen uno u otro instrumento.

La Convención de Singapur sobre la Mediación dice en su artículo primero que la “Convención será aplicable a todo acuerdo resultante de la mediación que haya sido celebrado por escrito por las partes con el fin de resolver una controversia comercial (“acuerdo de transacción”) y que, en el momento de celebrarse, sea internacional”.

Colombia y otros 45 países firmaron la Convención el pasado 7 de agosto en una ceremonia que contó con la participación del Ministro de Justicia de Singapur,  K. Shanmugam, el representante de Naciones Unidas, Stephen Mathias, ministros y altos funcionarios de más de 70 países, y más de 1.500 asistentes de todo el mundo. Los países latinoamericanos que firmaron la Convención son: Belice, Chile, Colombia, Haití, Honduras, Jamaica, Paraguay, Uruguay y Venezuela. Otros países firmaron fueron Estados Unidos, China e India.

Singapur

La agencia de noticias Reuters menciona en una noticia sobre la Convención que “El objetivo es tener un marco global que brinde a las empresas una mayor confianza para resolver las disputas internacionales a través de la mediación en lugar de llevarlas a los tribunales, lo que puede llevar mucho tiempo y ser muy costoso.

“Esto ayudará a avanzar en el comercio internacional, el comercio y la inversión”, dijo el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, en la ceremonia de firma.

“Hoy, un grupo de estados se ha unido para volver a comprometernos con el multilateralismo y declarar que seguimos abiertos a los negocios”.

Conozca la Convención en el siguiente enlace: Convencion de Singapur sobre mediacion

Segundo Congreso nacional e internacional de conciliación en derecho

CCB congreso

Inicia: 25 septiembre 2019

  • Centros de conciliación de consultorios jurídicos
  • Cámaras de comercio
  • Centros de conciliación privados de otras entidades
  • Algunos funcionarios públicos con facultades para conciliar
  • Directores de Centros de Conciliación
  • Jefes y funcionarios de conciliación

Metodología

Durante estos días, se tendrá una semana dedicada a la conciliación en derecho la cual tendrá como actividades principales las siguientes:

  • Primer Concurso de Conciliación en derecho
  • Jornada gratuita de Conciliación en Derecho
  • Segundo Congreso nacional e internacional de conciliación en derecho
  • Primer encuentro académico de insolvencia de persona natural no comerciante.

Contenido

El evento se llevará a cabo en coordinación con los Centros de Arbitraje y Conciliación de las Cámaras de Comercio de Cali y de Medellín

El objetivo es propiciar un espacio de intercambio de experiencias en materia de conciliación de derecho, análisis de casos, talleres con expertos, foros de normatividad, propuestas de trabajo para el fortalecimiento de la figura, aprendizaje de los conciliadores, hacer contactos y explorar nuevas ideas. En el encuentro de insolvencia, nuestro objetivo es realizar un evento de alto nivel con conferencistas internacionales y nacionales para debatir sobre temas polémicos en el desarrollo y aplicación de la Ley de insolvencia.