Revista Foro del Jurista: Número dedicado a los Métodos de Resolución de Conflictos

La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia ha dedicado la edición número 34 de su revista el Foro del Jurista a los métodos de resolución de conflictos. Felicitamos a la Cámara por esta iniciativa, como una muestra más de su apoyo a la difusión y diálogo sobre los temas de interés de la amigable composición, la negociación y el arbitraje.

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La tabla de contenido de la revista es la siguiente.

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La revista Foro del Jurista puede ser decargada aquí

La Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia ofrece servicios de métodos de resolución de conflictos por más de 28 años a través de su Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición.

El CAC de la CCB lanza la revista Convive

Convive

El Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá lanza su tercera revista: Convive. Esta revista está enfocada en la convivencia empresarial, comunitaria y estudiantil como parte de los programas sociales del Centro. La tabla de contenido de su primer número es la siguiente.

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La revista se puede leer y descargar aquí

Artículo: Recomendaciones para una ley de conciliación

El 25 de septiembre de 2019 se hizo el lanzamiento de la revista Conciliemos del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá. El narrador de este blog participó en dicha revista con un artículo titulado Recomendaciones para una ley de conciliación. Para leer el artículo en la revista hacer click en la imagen.

Muchas gracias a la Cámara de Comercio de Bogotá y su Centro de Arbitraje y Conciliación por este espacio para compartir algunas reflexiones y propuestas sobre la conciliación en Colombia.

Logo conciliemos

Articulo conciliemos

 

Revista Conciliemos

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En el marco del 2do Congreso Nacional e Internacional de Conciliación en Derecho CAC 2019 se hizo el lanzamiento de Conciliemos que es la revista digital especializada en temas de conciliación extrajudicial en derecho del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá.

El congreso es organizado por  el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá, en colaboración con los Centros de Conciliación y Arbitraje de las Cámaras de Comercio de Medellín y Cali.

Felicitamos a todo el equipo de trabajo del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá por esta iniciativa e invitamos a todos los interesados en la conciliación a leer Conciliemos. A continuación se presenta la tabla de contenido y al final el link para acceder a la revista.

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La revista Conciliemos puede ser consultada aquí

¿Hacia dónde vamos con las normas de la conciliación en derecho?

 

Es conocido por todos que desde el inicio de la conciliación en 1991, en Colombia, siendo fiel a su cultura hipernormativa, nos hemos dedicado a expedir normas como leyes, decretos, resoluciones, circulares, directivas y toda una serie de reglamentaciones para institucionalizar la conciliación.  Los expertos afirman y se quejan al mismo tiempo, que los colombianos necesitamos las normas porque somos un país de abogados. En este contexto, sería necesario para los profesionales en conciliación y la institucionalidad asociada a la misma, que hagamos una pausa y como parte del diálogo nos preguntemos ¿Hacia dónde vamos con las normas de la conciliación en derecho? El propósito de esta nota es proponer esa pregunta y algunas consideraciones al respecto, no necesariamente una respuesta.

Existe una tendencia fuerte en Colombia en ampliar el campo de acción de la conciliación a partir de la reglamentación legal. Casi todos los años se expiden normas que de una u otra manera mencionan la conciliación en especialidades y ámbitos de aplicación del derecho. El último ejemplo de ello es la Ley 1996 de 2019 “Por medio de la cual se establece el régimen para el ejercicio de la capacidad legal de las personas con discapacidad mayores de edad”. Dicha ley tiene por objeto establecer medidas específicas para la garantía del derecho a la capacidad legal plena de las personas con discapacidad, mayores de edad, y al acceso a los apoyos que puedan requerirse para el ejercicio de la misma (artículo 1).

El contar con normas que promuevan en alguna medida la conciliación puede ser algo conveniente, pero también tiene algunos puntos problemáticos como lo explico a continuación.

Lo bueno de la Ley 1996 de 2019 en materia de conciliación

  • De manera abstracta, los conciliadores estarían apoyando la garantía del derecho a la capacidad legal plena de las personas con discapacidad. Este objetivo es loable y necesario en la sociedad.
  • Contribuiría a comprensión y transformación de los conflictos de las personas con discapacidad, sus familiares y demás interesados a través de la conciliación, entendida como un escenario de diálogo.
  • Amplía el campo de acción de los conciliadores inscritos en los centros de conciliación permitiéndoles lo siguiente: 1. Suscribir acuerdos de apoyo. 2. Suscribir terminaciones y modificación a los acuerdos de apoyos. 3. Suscribir directivas anticipadas. 4. Suscribir ajustes razonables relacionados con las directivas anticipadas.
  • Permitiría que los conciliadores de los centros de conciliación tengan unos ingresos por una actividad autorizada. Esto podría sumarse como incentivo para la actividad profesional de los conciliadores.

Lo problemático de la Ley 1996 de 2019 en materia de conciliación

  • Las funciones habilitadas en la Ley 1996 de 2019 a los conciliadores de los centros de conciliación podrían ahondar el paradigma jurídico de la conciliación profundizando su enfoque en problemas jurídicos y no en conflictos. ¿Debería Colombia avanzar hacia la juridización de la conciliación?
  • Las funciones relacionadas con los acuerdos que deben quedar en actas no son para resolver conflictos, sino para plasmar declaraciones de las partes. En otras palabras, se podría desfigurar el sentido de la conciliación y la función del conciliador con el eje del conflicto y pasar a ser un tercero que guarda la fe pública como los notarios. El sentido y razón de ser de la actividad conciliatoria y la notarial no tienen nada en común. ¿Deberían cumplir los conciliadores funciones notariales?
  • La Ley 1996 de 2019 establece nuevas obligaciones a los conciliadores como:
    • Entrevistarse por separado con la persona titular del acto (artículo 17).
    • Verificar que es su voluntad suscribir el acuerdo de apoyo (artículo 17).
    • Poner de presente a la o las personas de apoyo las obligaciones legales que adquieren con la persona titular del acto jurídico y dejar constancia de haberlo hecho (artículo 17).
    • Dejar constancia de haber discutido con el titular del acto jurídico las consecuencias o implicaciones de los actos incluidos en las directivas para su vida (artículo 23).
    • Realizar los ajustes razonables necesarios (artículo 24).

En principio, estas obligaciones son contrarias a la función de un conciliador y algunos principios de la conciliación. A manera de ejemplo, el realizar una reunión por separado en una conciliación es parte del principio de autonomía de la voluntad ya que las partes lo entienden y permiten si el conciliador lo propone. En los casos de la Ley 1996 de 2019 es una obligación hacer una reunión por separado. La obligación de verificar algo es ajena al conciliador, más aún cuando se trata de la voluntad de una persona. Poner de presente derechos es una actividad de los abogados y jueces, no de los conciliadores. La asesoría e ilustración legal no les corresponde a los conciliadores. ¿Estas obligaciones contribuirían al perfil del conciliador?

  • La Ley 1996 de 2019 genera una diferencia no muy clara entre la conciliación en derecho y equidad. Habilitando a los primeros y excluyendo a los segundos. Asimismo, dentro de los conciliadores en derecho excluyó a los servidores públicos habilitados para conciliar. En este punto es importante tener en cuenta que los centros de conciliación sólo llegan al 7% de los municipios del país. ¿Qué criterios se aplicaron para establecer que solamente un tipo de conciliadores podrían realizar esta función?

Espero que esta nota contribuya al diálogo que todos los interesados en la conciliación deberíamos dar sobre la prospectiva legal de la conciliación.

Consulte la Ley 1996 aquí

Contundentes cifras de los métodos de resolución de conflictos

Dinero

 

La Revista Dinero publicó una nota donde presenta algunas cifras que muestran los buenos indicadores de la conciliación, la amigable composición y el arbitraje en el Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Las cifras a resaltar son:

  • El promedio de acuerdos conciliatorios en 2019 fue del 80%.
  • Las amigables composiciones tienen una duración promedio de 0.9 años.
  • Los arbitajes nacionales tienen una duración promedio de 1.4 años.

Estas cifras y otras publicadas por Dinero muetran el buen estado de los métodos de resolución de conflictos que tiene el centro más importante del país.

Para leer la nota completa se puede consultar aquí.

La Revista Dinero publica tres imágenes con las cifras.

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A y AC

Fuente: imágenes tomas de http://www.dinero.com

¿Era una conciliación la de la ANI y los bancos en el escándalo de Odebrecht-Corficolombiana?

En los meses pasados se ha venido hablando mucho sobre la noticia revelada por la periodista María Jimena Duzán en la Revista Semana del 28 de julio de este año sobre la “conciliación” que estaban adelantando el gobierno y los bancos que habían financiado a la Concesionaria Ruta del Sol 2 en Colombia. Esta noticia se ha discutido y analizado desde varios puntos de vista, sin embargo, esta nota no es para ahondar en dichos debates, que si bien son importantes en una democracia, los temas están por fuera del alcance de este blog que es técnico y por ello la pregunta que hacemos es si lo que se ha anunciado como una posible conciliación puede ser calificada técnica y jurídicamente como una.

El objetivo de esta nota es aportar argumentos y preguntas para conocer la naturaleza jurídica del documento compartido por María Jimena. El borrador del acuerdo puede ser consulado en el siguiente link.

https://www.semana.com/opinion/articulo/la-plata-para-pagar-la-deuda-que-odebrecht-le-debe-a-los-bancos-saldria-de-impuestos-por-maria-jimena-duzan/625443

Al revisar el documento titulado “CONCILIACIÓN ENTRE LA AGENCIA NACIONAL DE INFRAESTRUCTURA Y LOS BANCOS” surgen las siguientes consideraciones y preguntas:

  • Una conciliación tiene como elementos esenciales, entre otros, las partes y el conciliador (artículo 64 de la Ley 446 de 1998). En el documento de “conciliación” solo hay dos partes: la ANI y los bancos. Por esta razón se podría afirmar en principio que el documento redactado podría ser una transacción o una negociación, pero no una conciliación. ¿Puede haber conciliación sin conciliador? La respuesta es claramente negativa. Al ser conocido el documento en un momento determinado como una fotografía en el tiempo, lo redactado como borrador no es una conciliación, podría ser un preacuerdo con la intencionalidad de ser presentado para una conciliación.
  • El documento dice: “Que el Comité de Conciliaciones de la ANI aprobó la celebración del presente acuerdo conciliatorio en sesión” lo cual da a entender que el acuerdo estaría sujeto a ser revisado y aprobado por el Comité de Conciliación de la ANI para una eventual conciliación.
  • El documento dice: “auto en firme del Tribunal de Arbitramento que apruebe la presente conciliación” lo cual da a entender que se tenía previsto presentar dicho documento para ser revisado y aprobado por los árbitros en el arbitramento que se venía adelantando (artículo 24 de la Ley 1563 de 2012).
  • La conciliación es un método de resolución de conflictos en la cual las partes son ayudadas por un conciliador para llegar a la solución de sus diferencias. En los casos donde una de las partes es el Estado, las legislaciones establecen unas condiciones especiales para que se lleven a cabo las conciliaciones. La motivación para establecer las reglas sobre esta materia suele estar inspirada en la salvaguarda del patrimonio público.
  • Cuando dos partes buscan resolver un litigio sin la intervención de un tercero, la negociación está únicamente bajo la responsabilidad de las mismas partes. En otras palabras, los criterios que se apliquen en la negociación son las que las mismas partes establecen. Claro está que cuando una negociación implica además dineros públicos, las dos partes deben ser muy cuidadosas con el ordenamiento jurídico. El derecho trata diferente una negociación entre particulares y su patrimonio y una entre un particular y una entidad de derecho público con el dinero de los ciudadanos. El patrimonio público debe ser cuidado por todos: gobierno y ciudadanos.
  • Existe un riesgo latente para la conciliación en los casos en los cuales las partes autónomamente desarrollan preacuerdos, aplican reglas y buscan que el conciliador sirva como notario para protocolizar un acuerdo cerrado. Esto no debería llamarse conciliación.
  • La conciliación tiene también como elemento esencial el conflicto. Sin conflicto no hay asuntos para conciliar. Si las partes ya llegaron a un acuerdo y buscan formalizarlo, deberían acudir a la transacción, la cual también hace tránsito a cosa juzgada.
  • Los conciliadores no son profesionales en resolución de conflictos cuya función sea protocolizar, validar o revisar jurídicamente un acuerdo. El trabajo del conciliador es ayudar a las partes a lograr una solución a su conflicto, si esto ya fue hecho por las partes, el conciliador no tiene trabajo que hacer.
  • ¿Qué debería hacer un conciliador con el documento entre la ANI y los bancos? ¿Debe un conciliador solamente revisar formalmente que no se incumplieron los requisitos formales del Decreto 1716 de 2009? ¿Qué responsabilidad le asiste al conciliador si aprueba dicho preacuerdo? ¿Es adecuado que los árbitros en su función de conciliadores reciban y aprueben formalmente acuerdos únicamente construidos por las partes? ¿Para qué se necesita una conciliación cuando ya se tiene un acuerdo?
  • Preocupa que con todo lo que ha sucedido con la noticia del documento de la ANI con los bancos, una de las consecuencias puede ser la afectación de la legitimidad de la conciliación en la conciencia de los colombianos.
  • En manos de los conciliadores y demás operadores de la conciliación está el analizar con rigurosidad el impacto de este tipo de situaciones para prevenir que esto vuelva a suceder. Es muy delicado asociar el flagelo de la corrupción con un método de resolución de conflictos como la conciliación. Ciertamente la solución no es establecer más reglas y prohibiciones.
  • ¿Qué mensajes deberían tener los ciudadanos en relación con la conciliación después de esta situación ampliamente divulgada en los medios de comunicación?