¿Era una conciliación la de la ANI y los bancos en el escándalo de Odebrecht-Corficolombiana?

En los meses pasados se ha venido hablando mucho sobre la noticia revelada por la periodista María Jimena Duzán en la Revista Semana del 28 de julio de este año sobre la “conciliación” que estaban adelantando el gobierno y los bancos que habían financiado a la Concesionaria Ruta del Sol 2 en Colombia. Esta noticia se ha discutido y analizado desde varios puntos de vista, sin embargo, esta nota no es para ahondar en dichos debates, que si bien son importantes en una democracia, los temas están por fuera del alcance de este blog que es técnico y por ello la pregunta que hacemos es si lo que se ha anunciado como una posible conciliación puede ser calificada técnica y jurídicamente como una.

El objetivo de esta nota es aportar argumentos y preguntas para conocer la naturaleza jurídica del documento compartido por María Jimena. El borrador del acuerdo puede ser consulado en el siguiente link.

https://www.semana.com/opinion/articulo/la-plata-para-pagar-la-deuda-que-odebrecht-le-debe-a-los-bancos-saldria-de-impuestos-por-maria-jimena-duzan/625443

Al revisar el documento titulado “CONCILIACIÓN ENTRE LA AGENCIA NACIONAL DE INFRAESTRUCTURA Y LOS BANCOS” surgen las siguientes consideraciones y preguntas:

  • Una conciliación tiene como elementos esenciales, entre otros, las partes y el conciliador (artículo 64 de la Ley 446 de 1998). En el documento de “conciliación” solo hay dos partes: la ANI y los bancos. Por esta razón se podría afirmar en principio que el documento redactado podría ser una transacción o una negociación, pero no una conciliación. ¿Puede haber conciliación sin conciliador? La respuesta es claramente negativa. Al ser conocido el documento en un momento determinado como una fotografía en el tiempo, lo redactado como borrador no es una conciliación, podría ser un preacuerdo con la intencionalidad de ser presentado para una conciliación.
  • El documento dice: “Que el Comité de Conciliaciones de la ANI aprobó la celebración del presente acuerdo conciliatorio en sesión” lo cual da a entender que el acuerdo estaría sujeto a ser revisado y aprobado por el Comité de Conciliación de la ANI para una eventual conciliación.
  • El documento dice: “auto en firme del Tribunal de Arbitramento que apruebe la presente conciliación” lo cual da a entender que se tenía previsto presentar dicho documento para ser revisado y aprobado por los árbitros en el arbitramento que se venía adelantando (artículo 24 de la Ley 1563 de 2012).
  • La conciliación es un método de resolución de conflictos en la cual las partes son ayudadas por un conciliador para llegar a la solución de sus diferencias. En los casos donde una de las partes es el Estado, las legislaciones establecen unas condiciones especiales para que se lleven a cabo las conciliaciones. La motivación para establecer las reglas sobre esta materia suele estar inspirada en la salvaguarda del patrimonio público.
  • Cuando dos partes buscan resolver un litigio sin la intervención de un tercero, la negociación está únicamente bajo la responsabilidad de las mismas partes. En otras palabras, los criterios que se apliquen en la negociación son las que las mismas partes establecen. Claro está que cuando una negociación implica además dineros públicos, las dos partes deben ser muy cuidadosas con el ordenamiento jurídico. El derecho trata diferente una negociación entre particulares y su patrimonio y una entre un particular y una entidad de derecho público con el dinero de los ciudadanos. El patrimonio público debe ser cuidado por todos: gobierno y ciudadanos.
  • Existe un riesgo latente para la conciliación en los casos en los cuales las partes autónomamente desarrollan preacuerdos, aplican reglas y buscan que el conciliador sirva como notario para protocolizar un acuerdo cerrado. Esto no debería llamarse conciliación.
  • La conciliación tiene también como elemento esencial el conflicto. Sin conflicto no hay asuntos para conciliar. Si las partes ya llegaron a un acuerdo y buscan formalizarlo, deberían acudir a la transacción, la cual también hace tránsito a cosa juzgada.
  • Los conciliadores no son profesionales en resolución de conflictos cuya función sea protocolizar, validar o revisar jurídicamente un acuerdo. El trabajo del conciliador es ayudar a las partes a lograr una solución a su conflicto, si esto ya fue hecho por las partes, el conciliador no tiene trabajo que hacer.
  • ¿Qué debería hacer un conciliador con el documento entre la ANI y los bancos? ¿Debe un conciliador solamente revisar formalmente que no se incumplieron los requisitos formales del Decreto 1716 de 2009? ¿Qué responsabilidad le asiste al conciliador si aprueba dicho preacuerdo? ¿Es adecuado que los árbitros en su función de conciliadores reciban y aprueben formalmente acuerdos únicamente construidos por las partes? ¿Para qué se necesita una conciliación cuando ya se tiene un acuerdo?
  • Preocupa que con todo lo que ha sucedido con la noticia del documento de la ANI con los bancos, una de las consecuencias puede ser la afectación de la legitimidad de la conciliación en la conciencia de los colombianos.
  • En manos de los conciliadores y demás operadores de la conciliación está el analizar con rigurosidad el impacto de este tipo de situaciones para prevenir que esto vuelva a suceder. Es muy delicado asociar el flagelo de la corrupción con un método de resolución de conflictos como la conciliación. Ciertamente la solución no es establecer más reglas y prohibiciones.
  • ¿Qué mensajes deberían tener los ciudadanos en relación con la conciliación después de esta situación ampliamente divulgada en los medios de comunicación?

 

 

 

 

Entrevista con Gachi Tapia de Argentina

Gachi_Tapia

Foto: Gachi Tapia

Continuamos compartiendo con los lectores del blog entrevistas con autores de reconocidas obras sobre la mediación en Latinoamérica. En esta oportunidad contamos con la participación de Gachi Tapia, una de las mediadoras más reconocidas de Argentina y que ha trascendido sus fronteras trabajado en procesos de diálogo en varios países. Es un honor contar con una entrevista de Gachi y leer sus respuestas que inspiran sobre la mediación. Para Gachi, “el éxito de un proceso de mediación no consiste en alcanzar un acuerdo sino en que el mismo se cumpla, por lo cual, el diseño del mismo requiere asegurar la sostenibilidad del mismo” este es uno de los puntos que los interesados en la mediación deberíamos preguntarnos más allá de cuántos acuerdos se logran y en qué medida la intervención del mediador está llegando a niveles más profundos del conflicto. Otro aspecto a resaltar de la entrevista es que “la construcción de paz requiere de múltiples procesos de diálogo, negociación y mediación aplicados a diversas etapas de la evolución de los conflictos”, con ello, los conciliadores colombianos hacen parte de la construcción de paz aplicando sus habilidades de conciliación.

Esperamos que la entrevista sea del agrado de los lectores.

  1. Cuéntenos cómo fue su primer contacto con la mediación y qué le llamó la atención para trabajar en ella.

Mi primer contacto con la mediación fue a través de una querida jueza, Gladys Alvarez, con quien yo estaba vinculada desde 1984, dando cursos como su ayudante y luego adjunta de catedra de Filosofía del Derecho en la UBA. En 1993 también fui durante un tiempo su relatora en la Cámara Civil en 1993, de la cual ella formaba parte. Gladys y Elena Highton, actualmente jueza de la Corte Suprema de Justicia, se articularon con el Ministerio de Justicia para explorar las posibilidades de introducir la institución de la mediación en Argentina, en el marco de una política de métodos de resolución de justicia que venía promoviéndose en toda la región. Comencé traduciendo artículos del inglés, muy entusiasmada con la posibilidad de ser parte del trabajo para ayudar a promover que un Proyecto Piloto de Mediación se instalara en la argentina. Junto a Gladys acompañé ese proceso, fui parte del grupo fundador de la Fundación Libra, y del grupo de profesionales que recibimos las primeras capacitaciones por parte de mediadores extranjeros, integrando luego el primer cuerpo de mediadores en el país.

  1. Una de sus publicaciones: “Herramientas para trabajar en mediación” junto con Francisco Diez, es un referente importante en la materia en la región de Latinoamérica, cuéntenos qué la llevó a escribir este libro y qué significado tiene para usted dicha obra en el momento en que en Argentina se empezaba a desarrollar la mediación con mucha fuerza.

Con Francisco Diez somos amigos desde muy jóvenes cuando estudiábamos en la Facultad de Derecho. Luego formamos parte del proyecto piloto de mediación y adquirimos mucha experiencia mediando casos en el marco de las capacitaciones que se ofrecían desde el Ministerio de Justicia a profesionales de todo el país, las cuales nos ayudaban a sistematizar nuestras experiencias y pensar mucho las intervenciones que discutíamos durante las pasantías con colegas y profesionales, desde una perspectiva interdisciplinaria. En esa etapa, las publicaciones sobre mediación eran muy requeridas dado que no existía bibliografía en español a disposición. En ese momento, ya terminando el proyecto piloto, pensamos con Francisco que un libro de “practicantes mediadores”, donde mostráramos con casos reales cómo articulábamos las teorías con la práctica, y cómo íbamos desarrollando nuestras propias teorías de abordaje, podría ser una contribución a la expansión del campo de la mediación. Fue un trabajo arduo, pero agradezco a Francisco su empuje para animarme a escribirlo cuando el trabajo y mi familia me tomaban tanto tiempo. Recuerdo y agradezco la paciencia de mi marido y de mis hijas cuando tenía que encerrarme a escribir después del trabajo, y la de mis padres cuando les pedí pasar un fin de semana en su casa para terminar el capítulo del libro sobre “Herramientas para legitimar y re-encuadrar”. Hemos pensado alguna vez en realizar una edición actualizada, dado que es un libro de lectura obligatoria en algunos lugares del país para la formación de mediadores, sin embargo, siempre nos falta tiempo.

  1. Teniendo en cuenta lo planteado en su libro “Herramientas para trabajar en mediación” y los desarrollos posteriores teóricos y prácticos ¿De qué manera un mediador puede ayudar a lograr acuerdos sostenibles en el tiempo? ¿De qué manera el mediador mejora sus habilidades para ser consciente de las percepciones de las partes en el conflicto y no de su propia percepción de este?

Esta pregunta incluye al menos dos muy diferentes. La primera vinculada a la sostenibilidad necesitaría de más desarrollo, porque depende del tipo de procesos.  Desde la época en la cual escribí el libro, mi práctica ha pasado de mediar conflictos interpersonales al diseño y la implementación de procesos más complejos en el marco de conflictos públicos y sociales. En cualquier caso, el éxito de un proceso de mediación no consiste en alcanzar un acuerdo sino en que el mismo se cumpla, por lo cual, el diseño del mismo requiere asegurar la sostenibilidad del mismo. En acuerdos interpersonales el mediador puede incorporar al acuerdo las cláusulas para el cumplimiento, y, en los casos que involucren relaciones de más largo plazo, como las familiares o las relaciones en el lugar de trabajo, un proceso de seguimiento del acuerdo suele ser muy útil para apoyar a las partes al cumplimiento del mismo, o a su reformulación si fuera necesario. Esto resulta más complejo en conflictos estructurales donde la sostenibilidad depende del diseño y cumplimiento de las etapas de implementación, que consisten en nuevos procesos a ser diseñados bajo ciertas características y suelen requerir de varios roles para lograr la sostenibilidad. En cualquier caso, estoy hablando de chequeos y verificaciones externas.

La otra pregunta está vinculada a aspectos que denominamos de chequeo interno. Como practicantes necesitamos tener siempre activados el denominado “ojo del observador-a” (Maturana, 1987, biología del conocimiento) para chequear permanentemente dónde nuestras propias percepciones colonizan el modo en que significamos los relatos y ponen en riesgo la identificación de percepciones de las partes. Si bien hemos focalizado siempre en herramientas de comunicación donde la habilidad de formular preguntas y reformulaciones es clave para poder ir transformando percepciones que anclan el conflicto, cada vez estoy más convencida, de que aun con herramientas muy sofisticadas, trabajando la decodificación de nuestros “supuestos”, lo más importante para nuestra práctica, es el trabajo que podamos hacer desde nuestros recursos internos. En un lenguaje más sencillo, quisiera transmitir que la calidad de conexión que tengamos con las partes es fundamental para poder ser útiles, y que dicha calidad depende de cuánto tiempo y esfuerzo dediquemos al trabajo con nosotros mismos.

  1. ¿Cuál es su opinión sobre la mediación como una herramienta de construcción de paz desde lo teórico y lo práctico?

Creo que la palabra mediación suele quedar un poco limitada para describir la cantidad de procesos de cambio que requiere la construcción de paz,  prefiero a veces enmarcar el tema hablando de procesos de diálogo, donde si bien aplicamos las mismas herramientas, el diseño del proceso suele ser más complejo dada la multiplicidad de actores aunque el objetivo del diálogo no siempre involucra una negociación asistida como la mediación , pero suele generar las condiciones para que la misma pueda tener lugar. Aclarado ese punto, creo que la construcción de paz requiere de múltiples procesos de diálogo, negociación y mediación aplicados a diversas etapas de la evolución de los conflictos.

  1. Con base en su experiencia de resolución de conflictos en Colombia en los últimos años ¿De qué manera los conciliadores (mediadores colombianos) han venido y/o podrían verse como constructores de paz o parte de un movimiento relacionado con la paz?

El proceso de paz de Colombia no es solo un proceso, sino muchos, en una infinidad de tramas, etapas no lineales, actores visibles y no visibles, plataformas de actores que se organizan para poder  lograr articular un nuevo sistema de altísima complejidad, y conlleva -más allá de los esfuerzos tangibles para lograr implementar los  acuerdos formales-, el  poder  gestionar, contener y transformar emociones como el miedo, el  odio y el trauma de quienes sufren con el conflicto, así  como el gestionar intereses poderosos que pueden ganar más manteniendo un status quo que  promoviendo condiciones para la paz.

En el caso Colombia, como en cualquier proceso de paz, el desafío mayor será el largo proceso de lograr implementar los acuerdos, manejando los conflictos que dicha implementación acarreará, y tratando de   articular esfuerzos de muchos actores, no sólo las partes, porque conllevarán la trasformación de causas estructurales que alimentaron el conflicto armado durante más de 50 años. En ese marco, creo que quienes tienen la formación de mediadores, tienen la capacidad más desarrollada para actuar en situaciones donde el rol sea necesario o pueda adaptarse al de mediadores internos. La implementación de distintos tramos de los acuerdos debe lidiar con múltiples situaciones de conflictos que se enmarcan dentro del conflicto más amplio y complejo, involucrando inclusive, la dificultad de negociar entre partes que están alienadas en su objetivo común pero que no logran gestionar intereses diferentes o conflictos interpersonales. Sin embargo, desde mi experiencia, también considero que hay que ser prudentes en la exposición del rol en ciertos lugares y circunstancias. A veces, lo importante es tener y poder poner en juego las habilidades de la mediación, sin atribuirse el rol como tal.

  1. ¿Para usted cuáles son los principales avances y retos de la mediación en Argentina?
  2. ¿Cómo ve el futuro de la mediación en Latinoamérica? ¿Estamos avanzando, estamos estancados o estamos retrocediendo?

Respondo estas dos preguntas juntas y de manera limitada porque hace tiempo que no trabajo en Argentina sino en otros países, principalmente en la región y desde organismos internacionales. Me animo a decir que en Argentina ha habido gran avance en diversas áreas y especialidades, por ejemplo, la justicia restaurativa está tomando la mediación como una de sus prácticas avanzando en el campo de cuestiones penales que al iniciarnos en esta institución eran temas que quedaban fuera del alcance de la misma. Han crecido instituciones que incorporan la mediación comunitaria a nivel de organismos públicos, y desde esos ámbitos, el campo de acción se extiende a procesos multi partes y complejos para abordar y facilitar procesos de construcción de consensos en el marco de conflictividad social. En este momento se está diseñando una encuesta desde Mediadores en Red justamente para evaluar el estado de la práctica en el país.

Creo que el futuro de la mediación en la región y a su vez, el desafío, está expandir su campo a los conflictos complejos por la multiplicidad de actores (públicos, privados, sociales) y las temáticas que involucran y que hoy traccionan la conflictividad en la región, como es el caso de los conflictos socio ambientales. En estos escenarios, los mediadores necesitarán especializarse un poco en temáticas más específicas, como la aplicación de salvaguardas ambientales y sociales, y la implementación de procesos de consulta, incluyendo las especificas con comunidades indígenas, pero sobre todo en cuestiones vinculadas al diseño estratégico del proceso y a técnicas de facilitación de diálogos. Esto no invalida que la mediación interpersonal y la vinculada a los casos dentro de la administración de Justicia como en instituciones colaboradoras de la misma no siga expandiéndose en función de los buenos resultados que la institución ha logrado.

Uno de los mayores desafíos que veo es la incorporación de la Mediacion a sistemas altamente burocratizados donde la excesiva normatividad le quita al instituto la necesaria flexibildad que hace a su característica definitoria.

Muchas gracias a Gachi por compartir sus enseñanzas y provocarnos con temas para reflexionar sobre la mediación.

Graciela (Gachi) Tapia, abogada, mediadora y experta en diseño de procesos, es actualmente consultora a tiempo parcial en Diálogo y Mediación en la Unión Europea y el Departamento de Asuntos Políticos de la ONU, DPA, y ha sido miembro del StandByTeam de expertos de la ONU. Unidad de Mediación de DPA durante 2012. Tiene 20 años de experiencia en la transformación de conflictos, ha sido pionera en este campo en Argentina y América Latina a través de la mediación de conflictos socioambientales, facilitando diálogos y procesos de creación de consenso para el diseño e implementación de políticas públicas. Es fundadora y ex Directora de Socios para el Cambio Democrático en Argentina (1998/2006). Desde 2007 es experta principal para varias organizaciones internacionales como el Proyecto de Diálogo Regional del PNUD para América Latina y el Caribe, la OEA, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial, la Unión Europea, la Fundación Interamericana, el Centro Carter, entre otras organizaciones.  Ha trabajado conjuntamente con expertos internacionales como John Paul Lederach, William Ury y Jimmy Carter en iniciativas de consolidación de la paz en Bolivia, Venezuela, Colombia y Ecuador. Es autora de varios artículos publicados y coautora del libro Herramientas para trabajar en medición de la editorial Paidós.

El libro mencionado en la entrevista es el siguiente.

Libro Gachi

 

Colombia hace parte de otro hito histórico de la mediación mundial firmando la Convención de Singapur

SCM-logoEl 7 de agosto de 2019 se firmó en Singapur la Convención de las Naciones Unidas sobre los Acuerdos de Transacción Internacionales Resultantes de la Mediación, conocida como la “Convención de Singapur sobre la Mediación”

La Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobada el 20 de diciembre de 2018 dice que:

·         Reconociendo el valor de la mediación como método de arreglo amistoso de las controversias que se plantean en el contexto de las relaciones comerciales internacionales.

·         Convencida de que la adopción de una convención sobre los acuerdos de transacción internacionales resultantes de la mediación que sea aceptable para Estados con ordenamientos jurídicos y sistemas sociales y económicos diferentes complementaría el marco jurídico vigente en materia de mediación internacional y contribuiría al desarrollo de relaciones económicas internacionales armoniosas

·         Observando que la decisión de la Comisión de preparar al mismo tiempo una convención sobre los acuerdos de transacción internacionales resultantes de la mediación y una modificación de la Ley Modelo sobre Conciliación Comercial Internacional tuvo por objeto reconocer las diferencias existentes entre las distintas jurisdicciones en cuanto a su grado de experiencia en materia de mediación y ofrecer a los Estados normas uniformes sobre la ejecución transfronteriza de los acuerdos de transacción internacionales resultantes de la mediación, sin crear ninguna expectativa en cuanto a la posibilidad de que los Estados interesados adoptasen uno u otro instrumento.

La Convención de Singapur sobre la Mediación dice en su artículo primero que la “Convención será aplicable a todo acuerdo resultante de la mediación que haya sido celebrado por escrito por las partes con el fin de resolver una controversia comercial (“acuerdo de transacción”) y que, en el momento de celebrarse, sea internacional”.

Colombia y otros 45 países firmaron la Convención el pasado 7 de agosto en una ceremonia que contó con la participación del Ministro de Justicia de Singapur,  K. Shanmugam, el representante de Naciones Unidas, Stephen Mathias, ministros y altos funcionarios de más de 70 países, y más de 1.500 asistentes de todo el mundo. Los países latinoamericanos que firmaron la Convención son: Belice, Chile, Colombia, Haití, Honduras, Jamaica, Paraguay, Uruguay y Venezuela. Otros países firmaron fueron Estados Unidos, China e India.

Singapur

La agencia de noticias Reuters menciona en una noticia sobre la Convención que “El objetivo es tener un marco global que brinde a las empresas una mayor confianza para resolver las disputas internacionales a través de la mediación en lugar de llevarlas a los tribunales, lo que puede llevar mucho tiempo y ser muy costoso.

“Esto ayudará a avanzar en el comercio internacional, el comercio y la inversión”, dijo el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, en la ceremonia de firma.

“Hoy, un grupo de estados se ha unido para volver a comprometernos con el multilateralismo y declarar que seguimos abiertos a los negocios”.

Conozca la Convención en el siguiente enlace: Convencion de Singapur sobre mediacion

Entrevista con Osvaldo Ortemberg

Osvaldo Ortemberg

Fuente de la foto

 

Compartimos con los lectores de este blog la entrevista con Osvaldo Ortemberg, abogado y mediador argentino, autor del libro Mediación en empresas familiares. Esperamos que sean de gran interés las enseñanzas de este exprimentado mediador que resalta la importancia del abordaje del conflicto en las empresas familiares con marcos teóricos para el entendimiento y manejo de las emociones.

1. Cuéntenos cómo fue su primer contacto con la mediación y por qué le llamó la atención esta profesión.

Mi primer contacto con esta profesión fue cuando se promulgó la primera ley de mediación obligatoria en Buenos Aires –que luego se dictó en casi todas las provincias argentinas -. Mi interés obedeció a que yo tenía formación psicoanalítica de muchos años y también filosófica. Esta situación me había llevado a especializarme en Derecho de Familia, donde mi primer abordaje era la negociación. Cuando se dicta la ley de mediación yo disponía de la experiencia suficiente como para empezar a hacerla si la negociación no daba resultado. También comencé a enseñarla a abogados, psicólogos y estudiantes de esas disciplinas, como a difundirla en charlas en escuelas, colegios de abogados de diversas provincias y Tribunales Judiciales que me convocaban a ese efecto.

La importancia de esta profesión es que toma en cuenta los vínculos emocionales que atraviesa a los involucrados en estos conflictos. Sin tener en cuenta este componente es casi imposible el abordaje del mismo.

2. Usted es el autor del libro: “Mediación en empresas familiares” cuéntenos qué motivó esta obra.

Fue en gran medida el haber sido heredero de una empresa familiar. Ello me llevó a poner especial  interés en aquellas consultas en las que los conflictos que tenía el consultante era con los coherederos de una empresa.

3. Continuando con la obra “Mediación en empresas familiares” ¿Qué hace especial o diferente una mediación con una empresa familiar de la mediación en familia o comercial?

Lo común en los conflictos entre empresa familiar y en los que existen en una familia –divorcio, cuidado y comunicación con los hijos, cuota alimentaria, distribución de los bienes, etc.- es el de las pasiones que se ponen en juego en ellos. La diferencia entre éstos y los de las empresas familiares residen fundamentalmente entre los que están formando parte de la empresa y los que no lo están. Los primeros piensan que tienen mejor derecho porque sin ellos la empresa no funcionaría y los segundos consideran que los primeros los quieren excluir porque se sienten dueños de la empresa. Ambos tienen su lado de razón lo que torna particularmente atractivo y dificultoso llegar a un acuerdo. Sin perjuicio de ello, cada caso tiene su particularidad que le es propia, como si se tratara de huellas digitales: todos las tenemos pero cada cual es diferente.

4. ¿En su concepto de qué manera incide el género en los conflictos en empresas familiares?

Es frecuente que las mujeres sean excluidas de la empresa. Esto se debe a la organización patriarcal de nuestra sociedad donde el varón es el proveedor y la mujer se hjace cargo de la crianza y mantener el hogar. Esta situación está en plena transformación donde la mujer aborda el campo del trabajo social y aun el ámbito social ingresa dentro del hogar como cuando al trabajo allí dentro se le reconoce valor económico, que resulta visible cuando se contrata empleada doméstica. Sin embargo este tránsito recién se agudizó en el siglo pasado con las dos guerras mundiales, cuando la mujer debió sustituir al varón en las fábricas y comercios, ya que en el frente las tareas que les eran admitidas fueron las relacionadas con la asistencia a las víctimas de la guerra, como enfermeras o médicas.

En gran medida las mujeres son excluidas de las empresas pero en nuestros días reclaman su lugar en ellas porque al igual que el varón algunas se permiten sentirse capacitadas para las tareas de las mismas.

El nuevo Código Civil y Comercial dictado en Argentina sancionado en 2014, reconoce a la mujer iguales derechos que al varón en la participación en la empresa familiar.

5. ¿Cuáles son los principales logros de la mediación en empresas familiares en Argentina? ¿Cuáles son los principales retos?

Los principales logros son que cuando fallecen los fundadores de una empresa, el pasaje a la segunda generación puede realizarse con más posibilidades de que la empresa no se destruya por los conflictos entre los herederos que trabajan en ella y los que no lo hacen, como los privilegios que suelen tener los mismos que vienen trabajando en ella, a los que se agrega el lugar de las herederas. Hablo de la primera generación posterior a la de los fundadores, porque es la que mayor dificultad que existe para que continúe. Sólo un pequeño porcentaje lo logra y para ello la mediación es un aporte invalorable. La incorporación de la segunda generación tiene también grandes dificultades, pero cuenta con la experiencia de haber afrontado la crisis del pasaje de la generación de los fundadores a la generación siguiente

6. ¿Cuáles considera que son los elementos de un acuerdo de mediación exitoso para los conflictos en empresas familiares?

Los más importantes son:

a) Crear un consejo de familia que se reúna una o dos veces al año para abordar los conflictos de los familiares y los empleados con cargos jerárquicos.

b) Establecer condiciones y requisitos para incorporar a parientes de los miembros de la familia y qué equilibrios debieran ser los óptimos para dicha resolución.

c) La fijación de ingresos o participación en los beneficios de los miembros de la familia.

d) Acordar en la designación de uno o más consejeros para dirimir los conflictos que no puedan abordar entre ellos y, en caso de no lograrlo proponer por mayoría numérica la designación de un mediador de empresas familiares.

e) Designación por mayoría de un gerente o director que desempeñe la función de “Emprensario” de la empresa. Esta designación puede recaer en un familiar o quien no lo sea.

7. ¿Qué aspectos de la mediación en Argentina resaltaría para ser tenidos en cuenta en otros países?

La obligación de la capacitación permanente y anual de los mediadores registrados luego de haber aprobado los cursos para poder recibir la matrícula de mediadores familiares.

Una deficiencia de la misma es no incorporar la enseñanza de economistas y empresarios de empresas familiares para que los instruyan.

 

Muchas gracias a Osvaldo por sus respuestas e interesantes enseñanzas.

Osvaldo Ortemberg es abogado recibido en la Universidad de Buenos Aires en 1966. En 1967 y 1968 comenzó a formarme en psicoanálisis y filosofía –formación que continúa- Ha publicado 17 libros –entre ellos 3 de poesía l de cuentos, 2 de filosofía, 2 de teatro  y los demás sobre la articulación entre Derecho de Familia y Psicoanálisis, uno de ellos, Mediación en Empresas Familiares.

libro OO

Naciones Unidas resalta el papel de la conciliación y mediación en la construcción de paz

UNnews

En un debate en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el Secretario General António Guterres, hizo un llamado al uso de los métodos de resolución de conflictos en el contexto del mantenimiento de paz. Esta noticia publicada por UN News llama la atención toda vez que por lo general, la mediación y la conciliación son mencionados como instrumentos de justicia y del derecho y no de paz. Vale la pena revisar las palabras del mencionado organismo internacional para continuar explorando el alcance de la conciliación y la mediación más allá de la justicia.

La nota es la siguiente:

Prevenir, arbitrar, desarrollar… herramientas fundamentales para la paz

 

12 Junio 2019

Actuar de manera rápida y unida en la prevención de los conflictos evita que se agraven las crisis, y logra que se salven vidas y se reduzca el sufrimiento, pero el desarrollo sostenible es el mejor plan para crear sociedades estables que aborden las causas profundas de cualquier tipo de violencia.

La prevención de conflictos y la mediación son dos de las más importantes herramientas de las que disponemos para reducir el sufrimiento humano, afirmó este miércoles el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, en un debate en el Consejo de Seguridad sobre el uso de estos dos instrumentos en el Mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.

 

Cuando actuamos con prontitud y permanecemos unidos, podemos evitar con éxito que las crisis se agraven, salvando vidas y reduciendo el sufrimiento, cumpliendo el mandato más fundamental de las Naciones Unidas, como se establece en el Preámbulo de la Carta”, afirmaba.

Acto seguido, destacó el trabajo de la Organización en diversas partes del planeta para alcanzar estos objetivos como fueron las transiciones constitucionales de poder en Mali y Madagascar, el acuerdo de paz entre Etiopia y Eritrea el año 2018 o el alcanzado en Sudán del Sur entre el presidente del país, Salva Kiir, y su expresidente, Riek Machar el mismo año.

Todos ellos, han creado un “renovado sentimiento de esperanza” en contraposición con los serios desafíos en otras zonas como Yemen, la República Centroafricana o Burkina Fasso, donde continúa la presión para resolverlos “en todas las direcciones”.

El difícil objetivo de lograr la paz

Pese a todos estos esfuerzos, Guterres destacó los “enormes obstáculos” a los que se enfrenta la paz internacional debido a las divisiones en la comunidad internacional, la reaparición del populismo y las políticas que favorecen el rencor, la marginación y el extremismo.

“En algunos países se intentan retrocesos en derechos humanos y en los avances logrados en los últimos decenios en materia de género e inclusión. El espacio de la sociedad civil se está reduciendo”.

Como ejemplo citó la situación que se vive en Siria donde se viven “escenarios continuos de inestabilidad, violencia y sufrimiento”, o en Libia donde denunció que hay una “falta de incentivos morales” para finalizar una guerra en la que su representante especial trabaja para lograr un cese al fuego.

También mencionó su preocupación por la continua situación de crisis en Venezuela y su repercusión humanitaria.

“He estado siguiendo de cerca el proceso en Noruega y apoyo los esfuerzos internacionales en curso para encontrar una solución pacífica y negociada alcanzada por los principales actores políticos venezolanos. Mis buenos oficios siguen estando disponibles para apoyar negociaciones serias entre las partes”.

Otros recursos de para la solución de conflictos

Uno de los instrumentos que invocó Guterres en favor de la prevención y resolución de conflictos fue el Capítulo VI de la Carta de las Naciones Unidas que establece una amplia gama de instrumentos que las partes pueden utilizar para la resolución de discordias.

“Negociación, investigación, mediación, conciliación, arbitraje, arreglo judicial, recurso a organismos o acuerdos regionales u otros medios de paz de su elección”.

El Secretario General instó a los gobiernos a usar estas herramientas y al Consejo ejercer su autoridad sobre las partes para aplicarlas.

Para leer la nota completa se puede consultar el siguiente enlace:

https://news.un.org/es/story/2019/06/1457651