Entrevista con Rafael Llinás Salmerón

Rafael Llinas

Foto: Rafael Llinás

Continuando con nuestra serie de entrevistas con autores de la mediación, en esta oportunidad contamos con Rafael Linás Salmerón, mediador y académico español quien nos comparte sus enseñanzas sobre la materia. Para Rafael, los mediadores no aplican el derecho para la resolución de conflictos, pero el resultado de las mediaciones no puede ser contrario a derecho. Una posición interesante cuando en Colombia se cuenta con una denominación de la conciliación que usa la palabra “derecho”.

Esperamos que sea del agrado de todos los lectores del blog la entrevista con Rafael.

  1. Cuéntenos cómo fue su primer contacto con la mediación y por qué le llamó la atención esta profesión.

Respuesta: Pues fue hace ya muchísimos años, cuando cursaba el último año de la carrera de psicología, en 1995. Dos amigas, una que estudiaba también psicología y otra que estudiaba derecho, me hablaron de una disciplina nueva, diferente y que podría resultar muy interesante. Una de ellas me pasó un pequeño trabajo que hizo describiendo los principios de la mediación. Aquellos fueron mis primeros apuntes y mi primera toma de consciencia sobre esta profesión.

  1. Usted es uno de los coautores del libro: “Guía para el mediador profesional” cuéntenos qué motivó esta obra.

Respuesta: Tanto Antoni Vidal (el otro autor) como yo nos dedicamos a la docencia y estamos en contacto con las necesidades concretas de los alumnos. Tenemos la sensación que hay algunos conceptos que se podían explicar de otra manera, tal vez más práctica y más conectada con el ejercicio de la profesión, así que empezamos a barajar la posibilidad de escribir el libro. Antoni es abogado y maneja muy bien los conceptos jurídicos y yo soy psicólogo y manejo mejor aspectos relacionados con las emociones. Intentamos poner este conocimiento en conjunto y ofrecerlo en forma de glosarios para ayudar a los mediadores nuevos.

  1. Continuando con la “Guía para el mediador profesional” la mediación es presentada desde una perspectiva jurídica. ¿Qué efectos tiene en los mediadores aplicar la mediación desde dicha perspectiva? ¿Se podría afirmar que los mediadores aplican el derecho para la resolución de conflictos?

Respuesta: No es tanto aplicar la mediación desde una perspectiva jurídica como facilitar conceptos jurídicos a los no expertos para poder manejarse mejor en el ámbito de la mediación. La mediación no es, para mi, una disciplina ligada necesariamente con lo jurídico, pero si que se despliega dentro de un marco que es necesario conocer. Los mediadores no aplican el derecho para la resolución de conflictos, pero el resultado de las mediaciones no puede ser contrario a derecho.

  1. ¿En qué medida es articulado el trabajo entre mediadores psicólogos y abogados en Cataluña? ¿Existen tensiones entre dichos mediadores?

Respuesta: Existen suspicacias, sí. Hay veces en que una profesión ve a la otra con recelo, pero creo que eso pasa sobre todo con personas que no han ejercido la mediación de forma activa. Las personas que han trabajado en muchos casos de mediación acostumbran a ser más tolerantes e integradoras con los conocimientos de las otras profesiones.

  1. ¿Cuáles son los principales logros de la mediación en Cataluña? ¿Cuáles son los principales retos?

Respuesta: Para mi han sido dos. Por un lado hemos sido pioneros a la hora de elaborar una ley de mediación que fue pionera y una referencia para todo el estado español y por otro lado la mediación comunitaria desarrollada desde los municipios también ha sido muy exitosa.

  1. ¿Cuáles considera que son los elementos de un acuerdo de mediación exitoso?

Respuesta: Creo que un acuerdo es exitoso en la medida en que las partes se sienten cómodas con él. Y para que se sientan cómodas con él han de sentir que es suyo, que lo han construido ellos y que tanto sus intereses como, sobre todo, sus necesidades básicas han sido escuchadas y aparecen recogidas en el acuerdo. Por eso la forma de facilitar un acuerdo exitoso por parte del mediador implica, como mínimo, dos elementos fundamentales: el primero es ser neutral, es decir, no influir en el contenido del acuerdo para que el acuerdo se construya a partir de los universos de las partes, no del del mediador. El segundo elemento es saber escuchar de forma profesional, que en el caso de la mediación consiste en ayudar a que afloren y se descodifiquen las necesidades profundas que se ven amenazadas por el conflicto.

  1. ¿Qué aspectos de la mediación en Cataluña resaltaría para ser tenidos en cuenta en otros países?

Respuesta: Las iniciativas desde los municipios y el apoyo de la Diputación de Barcelona en este sentido. El esfuerzo que hizo la Generalitat de Catalunya en su momento para tener una ley pionera. Y en el ámbito de la formación el papel de másters de calidad indiscutible como el que ofrece la Universidad Pompeu Fabra o los que se imparten desde el colegio de abogados o desde el colegio de doctores y licenciados de Catalunya.

Muchas gracias a Rafael por aceptar la entrevista y compartir amplia experiencia en este blog.

Rafael Llinás Salmerón es psicólogo y mediador. Trabaja como Jefe del Servicio de Mediación y de la Oficina de Información al Consumidor del Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs. Es profesor en el Institut de Seguretat Pública de Catalunya, docente en el Màster de Mediación de la Universidad Pompeu Fabra, en el Colegio de Abogados de Barcelona, en el Consell de l’Advocacia Catalana y en el Màster del CDL. Algunas de sus publicacions más destacadas són «La Mediació Ciutadana: una nova política pública (bases d’implantació)», publicado por la Diputación de Barcelona, y «Guia para el mediador professional: caja de herramientas y apuntes específicos sobre mediación mercantil y en la empresa familiar», publicado por la editorial Gedisa y del que es coautor junto con Antoni Vidal i Teixidó. Explica historias sobre el conflicto en el blog www.conflictopolis.com

El libro al que se hace referencia en la entrevista es:

Libro Rafael

Entrevista con Maria Carme Boqué Torremorell

Maria Carme

Foto: Maria Carme Boqué Torremorell

Continuando con la serie de entrevistas a los académicos de la mediación, en esta oportunidad contamos con la participación de Maria Carme Boqué Torremorell, una reconocida autora sobre la mediación en España quien no dice que la mediación es una manera de entender la vida junto con las demás personas.

A continuación la entrevista.

  1. Cuéntenos cómo fue su primer contacto con la mediación y por qué le llamó la atención esta profesión.

Cuando era pequeña me disgustaba ver que se cometía una injusticia o que alguien sufría, por lo que en esas situaciones procuraba intervenir. Al no disponer de herramientas apropiadas como mucho lograba contener el conflicto, pero el problema de fondo no se resolvía. Más tarde, ya como maestra de escuela, me preocupaba que las conductas negativas se tratasen con sanciones, porque era evidente que así no mejoraba la convivencia. Siempre me ha interesado formarme y así fue cómo entré en contacto con la mediación. Cursé un postgrado, fuí a los EEUU para ver de cerca como funcionaban los programas de mediación escolar y, acto seguido, solicité una licencia de estudios para dedicar un año a profundizar en esta temática con la idea de poder aplicarla a la escuela.

  1. Usted es la autora del libro: “Cultura de mediación y cambio social” cuéntenos qué motivó esta obra.

Tan pronto como me di cuenta del gran potencial que tenía la mediación y de su capacidad de transformar tanto personas como comunidades, quise profundizar en el tema y hacerlo con el mayor rigor. La mejor opción para mí fue aprender a investigar para así poder contrastar los resultados que obteníamos con los programas de mediación escolar. El libro “Cultura de mediación y cambio social” es fruto de ese período de reflexión y pretende dar a conocer la mediación no tan solo como una técnica alternativa de resolución de conflictos, sino como una manera de entender la vida junto con las demás personas. No se trata, pues, de aplicar un conjunto de técnicas por su probada eficiencia, sino que lo importante de la mediación es su capacidad de poner en práctica los valores humanos y transformar las injusticias y violencias que nos rodean en paz, porque otro mundo es posible.

  1. Continuando con la obra “Cultura de mediación y cambio social” ¿Qué se requiere para que un país construya una cultura de mediación?

Los requisitos de la mediación son simples y están al alcance de cualquiera, incluso niños y niñas de tres años son buenos resolviendo sus conflictos por la vía del diálogo, la empatía, la comprensión, la colaboración y el consenso. En el caso de los adultos, antes que nada se tiene que desaprender la violencia y las maneras de expresarla. Además, uno debe considerarse parte del conflicto, ya que solo de ese modo podrá convertirse en parte de la solución. Si pensamos en un país entero, los procesos de mediación deberían ir de abajo hacia arriba (comunitarios) y de arriba hacia abajo (políticos). La mediación escolar y la mediación comunitaria (hospitalaria, intercultural, familiar, organizaciones, etc.) tienen un papel fundamental en la creación de una cultura mediadora enraizada y sólida. La mediación en relación con el derecho (penal, mercantil, concursal, internacional, conflicto armado, etc.) ejemplifican una forma más evolucionada de entender la justicia, ya no como incumplimiento de una norma sino como daño producido a la comunidad. Este enfoque restaurativo lleva a sustituir las sanciones por acciones de reparación y reconciliación y a hacer extensivos los valores humanos en el mundo.

  1. ¿En qué medida es articulado el trabajo entre mediadores de diferentes profesiones en Cataluña? ¿Existen tensiones entre dichos mediadores por sus profesiones de base?

Se ha debatido mucho sobre cuál debería ser el perfil de la persona mediadora. A finales del siglo pasado, cuando la mediación empezó a practicarse en Cataluña, la controversia se refería a si la mediación debía ser una dinámica social o una profesión. En el primer caso, se tomaban como ejemplo las prácticas de las Community Boards de San Francisco, las intervenciones mediadoras de comunidades religiosas como la de San Egidio o el enfoque del francés Jean François Six. En el segundo caso, se tomaba el modelo norteamericano de la Escuela de Negociación de Harvard y otros enfoques centrados en la solución de conflictos. También se debatía entre cual de los tres modelos existentes (circular-narrativo, transformativo y resolución de conflictos) era el más genuino y apropiado. Como resultado, inicialmente solo podían capacitarse como mediadores profesionales quienes tuviesen una licenciatura en derecho, psicología, pedagogía, trabajo social, asistente social o educación social, pero a partir de 2009, con la aprobación de la ley de mediación en derecho privado, se abrió la posibilidad de capacitarse para el ejercicio de la mediación a otras profesiones. En Cataluña siempre ha habido una gran colaboración entre los diferentes profesionales, pesando más el interés por una mediación de calidad al servicio de las personas y de las comunidades que la formación de base de cada cual. Por ello, me atrevo a afirmar, que se ha producido un movimiento de enriquecimiento mutuo, de fertilización cruzada y de apoyo que ha contribuido a que la mediación que se practica hoy en día en Cataluña destaque por este buen hacer, por la complementariedad interprofesional y por la co-mediación.

  1. ¿Cuáles son los principales logros de la mediación escolar en Cataluña? ¿Cuáles son los principales retos?

La mediación, en Cataluña, se instauró con fuerza a partir del año 2000 gracias al apoyo institucional por parte de la administración educativa. Se comenzaron a desarrollar programas, a capacitar formadores y se implementó la mediación en los centros de secundaria, inicialmente, y en los de primaria, un poco más tarde. Los resultados de los programas siempre han sido positivos, han contribuido a la mejora del clima de los centros y han proporcionado herramientas útiles para la vida de quienes han intervenido como mediadores. Poco a poco la mediación se ha instaurado en los proyectos educativos de centro, lo cual también se ha visto respaldado por su reconocimiento legal en 2006, con una normativa que impulsa su uso en todos los centros y en 2017, con otra norma que promueve la existencia y aplicación de proyectos de convivencia escolar. Sin embargo, todavía quedan retos por encarar, como por ejemplo, la necesidad de seguir apoyando los programas una vez instaurados para que sean sostenibles (formación, materiales, tiempo para el equipo mediador, reconocimiento, etc.). Otra meta, más a largo plazo, sería que la mediación lograse transformar el ethos de las escuelas, de modo que la mediación se usase en problemas no solo, o no prioritariamente, entre alumnos, sino entre cualquier persona de la comunidad y para afrontar todo tipo de violencias (directa, estructural, cultural). De este modo, la mediación expandiría su verdadero potencial contribuyendo a pacificar el sistema educativo y a concebirlo como un espacio que promueve abiertamente la convivencia democrática, la pluralidad, la inclusión, la justicia y la paz. Además, en el libro “La mediación va a la escuela” (2018), planteamos el hecho de que la mediación en la escuela es siempre “amateur”, por lo cual tiene todavía un amplio margen de crecimiento.

  1. ¿Cuáles considera que son los elementos de un acuerdo de mediación exitoso en el ámbito escolar? 

La práctica de la mediación en el ámbito escolar tiene muchas particularidades, una de ellas es el hecho de que la convivencia entre las personas en conflicto es muy intensa y continuada en el tiempo. No es posible, por lo tanto, cerrar un acuerdo zanjando cuestiones objetivas sin pactar cómo seguirán las relaciones. Así pues, fomentar la revalorización, el reconocimiento, la reconciliación, la reparación, la responsabilidad personal y la percepción del potencial de cada miembro de la comunidad educativa en el bienestar del conjunto son los elementos clave que un mediador o mediadora escolar debería trabajar. Dicho esto, la mediación escolar sigue los mismos pasos y usa las mismas estrategias que la mediación aplicada a cualquier otro ámbito y, aunque sean los alumnos y alumnas quienes ejerzan de mediadores o el profesorado, los pactos que logran son similares a los consensos que se establecen en otros contextos. Un acuerdo exitoso debe, pues, acabar con las hostilidades, ser proactivo (enfocado al futuro), claro en cuanto al plan de trabajo y justo. A veces se logran estos propósitos al cien por cien, de modo que se repara el daño causado y se reconcilian las personas en conflicto, mientras que en otras ocasiones el porcentaje disminuye o solo se logra el restablecimiento de las relaciones o únicamente se reparan los daños o parte de ellos. Sin embargo, debemos recordar que en el ámbito educativo un acuerdo no supone nunca un cierre definitivo, un punto final, sino un punto y seguido, ya que la convivencia sigue.

  1. ¿Cuál es opinión sobre la mediación como una cultura de paz y la mediación como un mecanismo de justicia?

Actualmente, la paz se define como justicia social, con lo cual ambos conceptos están íntimamente desarrollados. Usar la mediación sin tener presente que los parámetros culturales, sociales, económicos, políticos, espirituales, etc. que la rodean están imbuidos de injusticias sería terrible, ya que la mediación acabaría siendo un dique de contención social que, al ser voluntaria, cuenta con el consentimiento de quienes no pueden incidir en la concepción de cuál podría ser el orden social que favoreciese por igual a todas las personas del planeta. Pero la mediación es muy realista, por ello, cualquier pequeña mejora que aporte bien sea dentro los mecanismos judiciales o en el cultivo de una cultura de paz son muy bien venidas. A veces es necesario dar pequeños pasos en la dirección correcta para alcanzar los grandes sueños.

Muchas gracias a Maria Carme por la entrevista y compartir con los lectores del blog sus enseñanzas.

Maria Carme Boqué Torremorell es maestra de educación infantil y primaria  (Universitat Autònoma de Barcelona). Postgraduada en Mediación y Resolución de Conflictos (Universitat Ramon Llull). Doctora en Pedagogía (URL). Professora Titular de Educación en la Universitat Ramon Llull (Facultat de Psicologia, Ciències de l’Educació i de l’Esport Blanquerna). Ha colaborado con la Consejería de Educación del gobierno de Cataluña en los programas de convivencia y mediación y también en el programa “Escuela: Espacio de Paz” del gobierno de Andalucía. Miembro del grupo de investigación en Pedagogía, Sociedad e Innovación con el soporte de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (PSITIC) y de organizaciones de ámbito nacional e internacional. Autora y coautora de diferentes artículos y libros. Entre los libros más recientes: Hagamos las paces (Octaedro, 2019); Guía de participación infantil. Juntas de infancia y adolescencia: creación y dinamización (Octaedro, 2019); Societat i escola en pau positiva (Octaedro, 2018); La mediación va a la escuela (Narcea, 2018).

Uno de los libros mencionados en la entrevista es:

Cultura de mediacion

Entrevista con Rubén Alberto Calcaterra

Ruben Calcaterra

Foto: Rubén Alberto Calcaterra

Continuando con la serie de entrevistas de académicos de la mediación, en esta oportunidad contamos con la participación de Rubén Alberto Calcaterra, autor argentino muy conocido en la región por sus aportes desde hace muchos años a esta disciplina.

Esperamos que esta entrevista sea del agrado e interés de los lectores del blog. Resaltamos la importancia del rigor técnico que Rubén le imprime a sus respuestas donde se puede interpretar transversalmente que la mediación es una profesión que se nutre de la investigación y se requiere más de esta.

  1. Cuéntenos cómo fue su primer contacto con la mediación y por qué le llamó la atención esta profesión.

R: Podría caracterizar que mi primer contacto con la mediación fue mucho antes de darme cuenta que en el camino de lo que estábamos haciendo con mi maestro, el Profesor Remo Fernando Entelman, estaba la mediación. Es que las investigaciones sobre el conflicto que veníamos realizando desde la década de los años 70 del siglo pasado ya incluían técnicas de abordaje para su tratamiento. Muchas de ellas después vi que eran aplicables a la mediación. Pero si tengo que precisar una fecha de contacto directo y consciente con el método fue en 1988 cuando llegó a mis manos la obra de los autores italianos Guglielmo Gulotta y Giuseppe Santi, particularmente con el libro “Dal conflitti al consenso. Utilizzazione di strategie di mediazione in particolare nei conflitti familiari”.

  1. Una de sus obras es el conocido libro: “Mediación estratégica” cuéntenos qué motivó esta obra.

R: En mi país empezaba a hablarse acerca de la posibilidad de que el gobierno de entonces comenzara con una prueba piloto para evaluar la incorporación del método como prejudicial. Noté que había una gran confusión de conceptos y decidí comenzar a publicar notas y artículos en revistas de colecciones jurídicas mientras llevaba a cabo mediaciones privadas. Uno de esos artículos, “La metáfora mediación”, fue publicado en el Suplemento de Resolución de Conflictos de la Revista Jurídica La Ley, una de las más prestigiosas en Buenos Aires, el 16 de diciembre de 1996. En virtud de la gran repercusión que tuvo en los medios especializados decidí reelaborarlo y volcar en un libro  la experiencia de esa incipiente práctica. “La metáfora mediación” terminó siendo el Capítulo 1 del libro  que cuatro años más tarde publicó en Barcelona Gedisa Editorial.

  1. Continuando con “Mediación estratégica” ¿Cuáles son las principales diferencias con los modelos de mediación de Harvard, transformativo y narrativo?

R: La estructura de proceso que observé en el modelo de los autores italianos y mi formación sistémica tuvieron mucho que ver en la construcción del modelo de proceso de mediación que propone ese libro. El proceso de mediación estratégica persigue los mismos objetivos que los otros tres, pero se diferencia de ellos, en general y en particular. En general, por ser altamente estructurado. En particular, del método de Harvard en su lógica, que es circular y no lineal; del transformativo en que no se limita al empoderamiento del conflicto por las partes sino que busca solucionarlo. Tal vez las mayores similitudes se encuentren con el modelo circular narrativo de Sara Cobb, aunque el estratégico otorga mucha importancia al estadio de la convocatoria durante su etapa preliminar, aplica mayor dosis de negociación en su estadio negocial durante la etapa de Actuación de la disputa e incorpora una etapa de rodaje que se ocupa del control y la recalibración del acuerdo en caso de que se llegue a él.

  1. Cuéntenos en qué ámbitos ha sido desarrollada en la práctica en algunos países o ciudades la mediación estratégica y sus principales logros.

R: En la Argentina el modelo fue impartido a muchos profesionales a través de los cursos de formación básica que dictaba la Fundación CEMFA (Centro de Estudios Multidisciplinarios de la Familia), que fundé en 1992 y presidí hasta 2009, en que me dediqué con exclusividad a la investigación en el Seminario Permanente de Investigación sobre teoría del Conflicto que impulsé en la Universidad de Buenos Aires en memoria del profesor Entelman cuando murió. Obviamente yo utilicé en la práctica el modelo tal cual lo había construido. Fuera de la Fundación, los programas de la Asociación Iberoamericana para la Resolución Alternativa de Disputas a través de su Escuela Argentina de Mediación y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID-FOMIN-CAC) me permitieron dictar el modelo prácticamente en toda la Argentina. En la Provincia de Buenos Aires a través de los cursos que organicé como director del Instituto de Prevención y Resolución de Conflictos del Colegio de Abogados de San Isidro. En el exterior impartí la formación sistemática en los Poderes Judiciales de los Estados de Sonora, México y Guanajuato, en la Cámara de Comercio de Bogotá y en la Generalitat de Barcelona; en cursillos, conferencias y charlas en el Poder Judicial de Sinaloa,  y en las  Universidades de Gerona y Complutense de Madrid. Hoy, las investigaciones que partieron de ese modelo permitieron estructurar un modelo mayor, también de naturaleza sistémica,  aplicable a todo tipo de conflictos y que integra a todos los métodos; es el modelo de Análisis y Gestión Estratégica de Conflictos que obtuvo el primer premio en la Universidad Nacional de Tres de Febrero y el tercer premio en Argenjus (Argentina Justicia), que se enseña en la Carrera de grado de abogacía en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y que publiqué bajo el título “El sistema Conflicto” (Grupo Editorial Ibañez, Bogotá, 2016).

  1. En 2016 se celebraron los 20 años de la Ley de Mediación de la Argentina ¿Cuáles han sido los principales logros de la ley? ¿Cuáles son los principales retos a futuro?

R: Curiosamente los primeros 20 años de la ley de mediación coincide con los 20 años de aquél artículo denominado “La metáfora mediación”, que tuvo la finalidad que comenté. Hoy la mediación en la Argentina tiene una gran cantidad de profesionales ejerciéndola  y una diversidad notable de cursos de formación. Creo que el principal logro de la ley de mediación es haber permitido su difusión y la instalación de una nueva forma de reflexionar acerca del conflicto. Los retos a futuro tienen que ver con la profundización de la investigación con métodos científicos.

  1. ¿Cuáles considera que son los elementos de un acuerdo de mediación exitoso?

R: Para mí, todos los elementos pueden resumirse en uno: que la conducción del proceso permita que sean los actores del conflicto los artífices del acuerdo; que “sientan” que el acuerdo es lo mejor que podrían haber hecho con sus diferencias. Esa es la garantía de su eficacia.

  1. ¿Puede contarnos qué se ha propuesto en materia de mediación en el Proyecto de Reforma del Código Procesal Civil y Comercial de la Nacióndel cual usted hizo parte de la comisión de expertos?

R: Los lineamientos de la reforma no incluían modificaciones a la instrumentación de la mediación, manteniendo en consecuencia su prejudicialidad. Si la pregunta va dirigida a lo que yo me propuse cuando me convocaron a la comisión de expertos, mi propuesta fue estructurar un proceso que integrara resolución del conflicto por adjudicación de derechos con solución del conflicto por consenso, incorporando la conciliación intraprocesal como método operado por expertos y no como mero intento a cargo del juez. La finalidad era ampliar la incorporación a la práctica judicial de mayor dosis de autocomposición para hacer una justicia más eficaz, por las mismas razones que apunté en la respuesta a la pregunta anterior. La finalidad paradojal era potenciar la mediación prejudicial haciéndoles visualizar a las partes y a los abogados que de no acordar en la mediación iban a tener un proceso que también los convocaría a la autocomposición. Pero no pudo ser.

Muchas gracias a Rubén por esta entrevista y compartir con los lectores del blog sus enseñanzas.

Rubén Alberto Calcaterra, abogado, profesor universitario de grado y de posgrado, formador de formadores en mediación, ex Conjuez de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Los libros a los que se hace referencia en esta entrevista sobre Rubén son:

mediacion estrategica

El sistema conflicto

 

Entrevista con Osvaldo Ortemberg

Osvaldo Ortemberg

Fuente de la foto

 

Compartimos con los lectores de este blog la entrevista con Osvaldo Ortemberg, abogado y mediador argentino, autor del libro Mediación en empresas familiares. Esperamos que sean de gran interés las enseñanzas de este exprimentado mediador que resalta la importancia del abordaje del conflicto en las empresas familiares con marcos teóricos para el entendimiento y manejo de las emociones.

1. Cuéntenos cómo fue su primer contacto con la mediación y por qué le llamó la atención esta profesión.

Mi primer contacto con esta profesión fue cuando se promulgó la primera ley de mediación obligatoria en Buenos Aires –que luego se dictó en casi todas las provincias argentinas -. Mi interés obedeció a que yo tenía formación psicoanalítica de muchos años y también filosófica. Esta situación me había llevado a especializarme en Derecho de Familia, donde mi primer abordaje era la negociación. Cuando se dicta la ley de mediación yo disponía de la experiencia suficiente como para empezar a hacerla si la negociación no daba resultado. También comencé a enseñarla a abogados, psicólogos y estudiantes de esas disciplinas, como a difundirla en charlas en escuelas, colegios de abogados de diversas provincias y Tribunales Judiciales que me convocaban a ese efecto.

La importancia de esta profesión es que toma en cuenta los vínculos emocionales que atraviesa a los involucrados en estos conflictos. Sin tener en cuenta este componente es casi imposible el abordaje del mismo.

2. Usted es el autor del libro: “Mediación en empresas familiares” cuéntenos qué motivó esta obra.

Fue en gran medida el haber sido heredero de una empresa familiar. Ello me llevó a poner especial  interés en aquellas consultas en las que los conflictos que tenía el consultante era con los coherederos de una empresa.

3. Continuando con la obra “Mediación en empresas familiares” ¿Qué hace especial o diferente una mediación con una empresa familiar de la mediación en familia o comercial?

Lo común en los conflictos entre empresa familiar y en los que existen en una familia –divorcio, cuidado y comunicación con los hijos, cuota alimentaria, distribución de los bienes, etc.- es el de las pasiones que se ponen en juego en ellos. La diferencia entre éstos y los de las empresas familiares residen fundamentalmente entre los que están formando parte de la empresa y los que no lo están. Los primeros piensan que tienen mejor derecho porque sin ellos la empresa no funcionaría y los segundos consideran que los primeros los quieren excluir porque se sienten dueños de la empresa. Ambos tienen su lado de razón lo que torna particularmente atractivo y dificultoso llegar a un acuerdo. Sin perjuicio de ello, cada caso tiene su particularidad que le es propia, como si se tratara de huellas digitales: todos las tenemos pero cada cual es diferente.

4. ¿En su concepto de qué manera incide el género en los conflictos en empresas familiares?

Es frecuente que las mujeres sean excluidas de la empresa. Esto se debe a la organización patriarcal de nuestra sociedad donde el varón es el proveedor y la mujer se hjace cargo de la crianza y mantener el hogar. Esta situación está en plena transformación donde la mujer aborda el campo del trabajo social y aun el ámbito social ingresa dentro del hogar como cuando al trabajo allí dentro se le reconoce valor económico, que resulta visible cuando se contrata empleada doméstica. Sin embargo este tránsito recién se agudizó en el siglo pasado con las dos guerras mundiales, cuando la mujer debió sustituir al varón en las fábricas y comercios, ya que en el frente las tareas que les eran admitidas fueron las relacionadas con la asistencia a las víctimas de la guerra, como enfermeras o médicas.

En gran medida las mujeres son excluidas de las empresas pero en nuestros días reclaman su lugar en ellas porque al igual que el varón algunas se permiten sentirse capacitadas para las tareas de las mismas.

El nuevo Código Civil y Comercial dictado en Argentina sancionado en 2014, reconoce a la mujer iguales derechos que al varón en la participación en la empresa familiar.

5. ¿Cuáles son los principales logros de la mediación en empresas familiares en Argentina? ¿Cuáles son los principales retos?

Los principales logros son que cuando fallecen los fundadores de una empresa, el pasaje a la segunda generación puede realizarse con más posibilidades de que la empresa no se destruya por los conflictos entre los herederos que trabajan en ella y los que no lo hacen, como los privilegios que suelen tener los mismos que vienen trabajando en ella, a los que se agrega el lugar de las herederas. Hablo de la primera generación posterior a la de los fundadores, porque es la que mayor dificultad que existe para que continúe. Sólo un pequeño porcentaje lo logra y para ello la mediación es un aporte invalorable. La incorporación de la segunda generación tiene también grandes dificultades, pero cuenta con la experiencia de haber afrontado la crisis del pasaje de la generación de los fundadores a la generación siguiente

6. ¿Cuáles considera que son los elementos de un acuerdo de mediación exitoso para los conflictos en empresas familiares?

Los más importantes son:

a) Crear un consejo de familia que se reúna una o dos veces al año para abordar los conflictos de los familiares y los empleados con cargos jerárquicos.

b) Establecer condiciones y requisitos para incorporar a parientes de los miembros de la familia y qué equilibrios debieran ser los óptimos para dicha resolución.

c) La fijación de ingresos o participación en los beneficios de los miembros de la familia.

d) Acordar en la designación de uno o más consejeros para dirimir los conflictos que no puedan abordar entre ellos y, en caso de no lograrlo proponer por mayoría numérica la designación de un mediador de empresas familiares.

e) Designación por mayoría de un gerente o director que desempeñe la función de “Emprensario” de la empresa. Esta designación puede recaer en un familiar o quien no lo sea.

7. ¿Qué aspectos de la mediación en Argentina resaltaría para ser tenidos en cuenta en otros países?

La obligación de la capacitación permanente y anual de los mediadores registrados luego de haber aprobado los cursos para poder recibir la matrícula de mediadores familiares.

Una deficiencia de la misma es no incorporar la enseñanza de economistas y empresarios de empresas familiares para que los instruyan.

 

Muchas gracias a Osvaldo por sus respuestas e interesantes enseñanzas.

Osvaldo Ortemberg es abogado recibido en la Universidad de Buenos Aires en 1966. En 1967 y 1968 comenzó a formarme en psicoanálisis y filosofía –formación que continúa- Ha publicado 17 libros –entre ellos 3 de poesía l de cuentos, 2 de filosofía, 2 de teatro  y los demás sobre la articulación entre Derecho de Familia y Psicoanálisis, uno de ellos, Mediación en Empresas Familiares.

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