Algunas reflexiones desde la perspectiva narrativa a una columna de opinión de Mauricio García Villegas

La perspectiva narrativa de la paz y la resolución de conflictos ha analizado la diferencia antagónica que se ha creado en el mundo occidental entre la razón y la emoción. Un ejemplo de lo anterior es como en el derecho existen imágenes paradigmáticas de la justicia y la injusticia en la sociedad, entre ella, la estadounidense. La justicia es caracterizada como un juzgado sobrio donde un juez con toga, un jurado que han hecho un juramento y unos abogados informados toman una decisión calmada para aplicar el poder más alto de la razón. Por el contrario, la injusticia, es percibida como una turba sedienta de sangre con antorchas encendidas, golpeando las puertas de la cárcel, desesperada por vengarse del presunto victimario encerrado. Con ello, las emociones son presentadas diametralmente opuestas a la razón (Ryan, 2005).

Otro aspecto analizado desde la teoría narrativa es la relación entre el derecho y los abogados con la razón y no con la emoción. Se entiende que la conexión inició con la obra La República donde Platón expone su entendimiento tripartito del alma humana integrada por la motivación (impulsos y apetitos), la cognición (el pensamiento racional) y la pasión (las emociones fuertes). Para Platón, estos tres elementos eran antagónicos y la cognición debía reinar sobre la motivación y la emoción. Después vinieron San Agustín, Descartes y Kant ampliando la brecha entre la razón y la emoción. Los anteriores pensadores son ampliamente estudiados y seguidos por el derecho (Ryan, 2005).

Adicionalmente, otro concepto que ayuda a comprender la íntima conexión del pensamiento racional y no emocional de los profesionales del derecho es el “mapa filosófico estándar de los abogados” en el cual lo cuantitativo resalta y lo cualitativo es disminuido. En el manejo de los conflictos por el derecho ocurre que cuando una parte gana la otra pierde y en muchos de los casos la victoria es representada por una suma de dinero. Esto implica una reducción de los asuntos no económicos como el amor, el respecto, la seguridad, etc. Con ello, puede pasar que estos valores queden por fuera de las consideraciones de los tomadores de decisiones y que pase a la consciencia de los abogados como algo irrelevante. Otro efecto que puede estar sucediendo es que dichos valores pueden ser tenidos en cuenta, pero para justificar los daños morales, se deben traducir en sumas de dinero. Con lo ello, se podría comprender que el mundo de los abogados se prioriza lo cognitivo racional en desmedro de lo emocional (Riskin, 2002).

Las anteriores consideraciones pueden ser útiles para comprender la columna de opinión de Mauricio García Villegas del 30 de mayo de 2020 en El Espectador donde hace una interesante distinción entre las ideas y los odios con un ejemplo de un conflicto entre dos personas que empiezan conversando y terminan en insultos y acusaciones. Como lector, puedo entender que la conclusión es que no debemos escalar los conflictos y que los colombianos debemos aprender a resolverlos pacíficamente. En otras palabras, que no podemos empezar las conversaciones de ideas políticas diferentes y terminar en una guerra. En eso estamos de acuerdo; sin embargo, el sustento con el que Mauricio presenta su propuesta puede darle a entender al lector que las ideas son deseables y que las emociones no. Es difícil afirmar si lo anterior fue la intención o no del reconocido profesor y columnista y por ello lo presentaré como una hipótesis.

Entiendo que Mauricio al decir “¿Qué causa semejante escalada? La diferencia entre los idearios políticos de quienes debaten no alcanza a explicar el escalamiento (…) ¿Dónde está entonces la chispa que enciende el insulto? (…) A medida que transcurre el debate cada uno va construyendo una imagen del otro y, en ese ejercicio, la valoración racional de las ideas cuenta menos que las emociones, los miedos y los recelos. La diferencia entre el momento inicial y el final de la discusión es el resultado de las antipatías y los prejuicios recíprocos, más que de las maneras de pensar. Si entre las ideas que se tramitan hay una divergencia, entre las emociones hay una guerra.” asume que la razón debe prevalecer sobre las emociones.

En el mismo sentido, entiendo que Mauricio al decir “(…) No estoy abogando por acabar con el debate político, ni mucho menos con la crítica o la denuncia. Simplemente estoy alertando sobre un fenómeno de sicología social: el posible escalamiento emocional de los debates. (…) las furias han estado más enfrentadas que las ideas. Es por eso que en Colombia las heridas de las guerras no sanan y en los períodos de paz se sigue luchando como si la guerra no hubiese terminado. Mientras los odios estén en guerra, la paz estará en vilo.” hace un llamado a que los debates de las ideas no sean emocionales.

Hay un punto que es importante aclarar y es que parece ser que Mauricio asimila las emociones negativas con las positivas cuando dice “las emociones, los miedos y los recelos” y “las furias han estado más enfrentadas que las ideas”. El miedo, el recelo y la furia son emociones, así como lo son la alegría, la compasión y el amor. Entonces, el problema no es la emoción, tal vez es como los seres humanos llenamos de contenido nuestras experiencias con emociones provenientes de narrativas y discursivos que nos llevan a la escalada de los conflictos.

La razón y la emoción son dos componentes inseparables de los conflictos que influyen en su escalada. Ninguno de los dos es más importante que el otro. Para la resolución de conflictos no se debería promover que el manejo de estos sea con el uso de la razón y no de la emoción. Es común escuchar frases como “no seas irracional”, “no seas emocional”, “no seas dramático”, “cálmate y no tengas una reacción emocional”, “ves que no se puede hablar contigo porque pierdes la razón”, “sécate las lágrimas para que no te van llorando” y ahora se le suma el “escalamiento emocional de los debates “ todas ellas invitan a abandonar las emociones y a verlas como negativas. La teoría narrativa nos ha enseñado que no es posible hacer a un lado las emociones, que estas son importantes y que para la resolución de conflictos deberíamos aprender más de ellas.

Replanteando a Mauricio García Villegas, podría afirmarse que “Mientras [las ideas y las emociones] estén en guerra, la paz estará en vilo.”

La columna dee Mauricio García Villegas puede ser leída aquí

¿Existe alguna diferencia en la confianza de las partes en una mediación presencial en comparación con una virtual?

En el auge de las mediaciones y conciliaciones virtuales o por medios virtuales como consecuencia de la pandemia del COVID-19, el artículo de Exon y Lee publicado en Stetson Law Review y promocionado en mediate.com sobre la confianza de las partes comparando la mediación presencial con la virtual arroja una conclusión importante para tener en cuenta.

En la investigación adelantada por Exon y Lee, un mediador realizó 31 mediaciones simuladas con una parte presencial y una en teleconferencia. Las personas que fueron las partes diligenciaron un formulario con preguntas antes de la mediación y otro al terminar. Al final, se contó con 59 participantes cuya información pudo ser utilizada para el estudio. Las preguntas estaban orientadas a medir la percepción de confianza de las partes en relación con el mediador y las dos modalidades de las reuniones, es decir, las que fueron en persona y las que fueron en teleconferencia. Los resultados fueron los siguientes:

  • No hay diferencia estadística significativa para diferenciar la confianza en la mediación presencial y la virtual.
  • La anterior conclusión es igual en las variables de edad, género, educación, conocimiento de los medios virtuales y la predisposición a la confianza.
  • La evidencia empírica exhibe que los diferentes medios o herramientas de comunicación en la mediación como la presencialidad o la telepresencia tienen niveles similares de confianza.

En estas semanas en diferentes foros se ha venido comentando que la mediación o conciliación virtual o por medios virtuales es “otro” método de resolución de conflictos, asumiendo tal vez, que la no presencialidad marca una diferencia en el método de mediación o conciliación. La anterior idea dada por sentada contradice el estudio de Exon y Lee. Sería importante investigar y dar a conocer los resultados de trabajos ya publicados donde los estudios muestren qué tan similares o diferentes pueden ser la mediación y conciliación virtual de la que se realiza en persona.

Hasta tanto la investigación nos diga otra cosa, la mediación y la conciliación presencial o virtual son el mismo método, la diferencia es el medio usado para la comunicación, que de acuerdo con Exon y Lee no hace la diferencia.

Para leer el artículo de Exon y Lee, por favor, hacer click aquí

Video del webinar sobre ¿Pueden la mediación y los MARC resolver los problemas del sistema judicial?

Gracias a Daniel Martínez y Lilián Vargas por su invitación y a todos los participantes que nos acompañaron. A continuación se comparte el video del seminario sobre ¿Pueden la mediación y los MARC resolver los problemas del sistema judicial?

El video fue publicado en https://www.todosobremediacion.com.ar/

Webinar gratuito: ¿Pueden la mediación y los MARC resolver los problemas del sistema judicial?

ACTUALIZACIÓN: Podrá acceder a la charla a través de
www.todosobremediacion.com.ar   buscando la sección videos del sitio.
ó desde el siguiente  link: https://youtu.be/N4WOCc4ctLQ

Todos están cordialmente invitados a esta conversación sobre un tema que ha acompañado a la mediación y la conciliación desde el inicio de su institucionalización en Colombia y Argentina y que hoy renace en la crisis de la pandemia del COVID-19.

Video del webinar: Los conciliadores en acción frente a la crisis del COVID-19

A continuación se comparte el video del webinar organizado por la doctora María del Rosario Muñoz del Centro de Conciliación de la Universidad Autónoma de Bucaramanga.

Para ver el video hacer click aquí

Video del webinar Técnicas de conciliación narrativa

A continuación se comparte el video del webinar organizado por la doctora Diana Ortíz, Directora del Centro de Conciliación de la Facultad de Derecho de la Universidad Surcolombiana.

Conferencista: Harbey Peña Sandoval

Parte I

Parte II

Nuevo link y plataforma para el Webinar: Los conciliadores en acción frente a la crisis del COVID-19

Cordialmente invitados al Webinar organizado por el Centro de Conciliación de la Universidad Autónoma de Bucaramanga.

Nuevo link y plataforma del Webinar:
Link: https://renata.zoom.us/j/97624424312
Contraseña de Reunión: 454709

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Link: https://renata.zoom.us/j/97624424312
Contraseña de Reunión: 454709