Diplomado de Conciliación de la Universidad Católica de Colombia

Universidad Catolica                 Foto: Estudiantes Diplomado de Conciliación.

En el mes de marzo de 2015 se llevó a cabo el módulo de Clases de Conciliación, Conciliadores y Centros de Conciliación en el Diplomado de Conciliación de la Universidad Católica de Colombia, dirigido por la doctora María Inés Laverde. En el desarrollo de los temas se presentaron muchas preguntas interesantes, entre ellas:

  1. ¿Cuál es la seguridad jurídica de un acta de conciliación en equidad?

La Corte Constitucional al referirse sobre la conciliación en equidad dijo: “La conciliación en equidad encuentra fundamento en el artículo 116 de la Carta Política, que permite a las partes investir o habilitar transitoriamente a particulares de la función de administrar justicia, para que, en tal condición, profieran fallos en equidad. Este mecanismo se ha desarrollado mediante las Leyes 23 de 1991, 446 de 1998 y 575 de 2000. Normatividad que dispone, entre otros asuntos, que los conciliadores serán elegidos por los Tribunales de Distrito Judicial o por los jueces de mayor nivel jerárquico, de listas que presentan a su consideración organizaciones cívicas de barrios, corregimientos o veredas, con la colaboración de la Escuela Judicial “Rodrigo Lara Bonilla”, para que desempeñen sus funciones en forma gratuita, puesto que su nombramiento constituye especial reconocimiento como ciudadano de connotadas calidades. Además, se consagra que dichos conciliadores pueden actuar en todas las materias que sean susceptibles de transacción, desistimiento o conciliación, y que cualquiera de las partes podrá pedir que el conciliador en equidad haga comparecer a la otra persona para que intente un arreglo amigable del litigio.” (Sentencia C-059/05)

De acuerdo con lo anterior, la seguridad jurídica de la conciliación en equidad está en que esta tiene fundamento constitucional y legal en el ordenamiento jurídico colombiano.

  1. ¿Cuál es la diferencia entre una conciliación en equidad y otra en derecho?

Desde el punto de vista técnico, la conciliación en derecho y en equidad son lo mismo, en las dos el tercero ayuda a las partes a lograr un acuerdo que sea de mutuo beneficio para las partes. Desde un enfoque narrativo, el conciliador ayuda a las partes a construir una historia alternativa de respecto, colaboración y reconocimiento mutuo. Por otra parte, desde el punto de vista jurídico, tres magistrados de la Corte Constitucional en una aclaración de voto mencionaron lo siguiente:

“La legislación colombiana diferencia la conciliación extrajudicial en dos grupos: en derecho y en equidad. La primera es adelantada ante centros de conciliación o autoridades públicas en desarrollo de funciones conciliatorias, mientras que la segunda es realizada por medio de conciliadores en equidad. En términos generales, el conciliador en equidad no debe reunir requisitos profesionales especiales, mientras que el conciliador en derecho debe ser abogado, salvo cuando se trate de conciliadores de los centros de conciliación de las facultades de derecho, de personeros municipales o de los notarios (Ley 640 de 2001 arts 3 y 5).

Esta breve referencia normativa muestra que, a pesar de lo que sugiere su denominación, entre la conciliación en derecho y la conciliación en equidad, no existe ninguna diferencia ni en el procedimiento de conciliación ni en el resultado de la misma, sino únicamente en las exigencias que le ley establece para que una persona pueda desempeñarse como conciliador. Y es que no podía ser de otra forma, pues conceptualmente no creemos que pueda plantearse una diferencia material entre conciliar en derecho o conciliar en equidad.

Así, no podría sostenerse que una conciliación en derecho es aquella que se ajusta estrictamente al ordenamiento jurídico, pues esa interpretación es o banal, o equivocada: así, si lo que exige esa expresión es que una conciliación no vulnere el ordenamiento, entonces la exigencia es banal, pues toda conciliación, incluso aquella que se hace en equidad, debe hacerse dentro de los marcos que permite la Constitución y la ley. Por ejemplo, no podría una conciliación, ni siquiera aquella desarrollada por los conciliadores en equidad, recaer sobre un derecho no transigible. Por el contrario, si lo que la expresión “conciliación en derecho” significa es que el acuerdo de las partes debe reflejar la solución jurídica optima que daría el ordenamiento a ese conflicto, entonces esa exigencia es equivocada, pues desconoce la naturaleza autocompositiva de la conciliación, en virtud de la cual, las partes negocian libremente, y en ejercicio de su autonomía, una solución, dentro del marco de posibilidades que les brinda el ordenamiento, sin que dicha solución deba ser la que mejor se adapte a las prescripciones legales y constitucionales.

En ese mismo orden de ideas, la noción de conciliación en equidad también induce a equívocos, pues nuevamente es banal o equivocada. Así, si la expresión busca que el acuerdo sea equitativo, entonces la exigencia es banal, pues de toda conciliación se espera que tenga un mínimo de equidad, pues de no ser así, no lograría la aceptación voluntaria de las partes. Por el contrario, si la idea de la conciliación en equidad es que ésta no se sujeta al ordenamiento, entonces la exigencia es equivocada, pues toda conciliación debe hacerse dentro de los marcos y posibilidades previstos por la Constitución y la ley.

Conforme al anterior análisis, desde el punto material, toda conciliación es al mismo tiempo en derecho y en equidad, pues debe satisfacer los intereses de las partes, dentro del marco del ordenamiento. Por consiguiente, la diferencia entre la conciliación en derecho y equidad es puramente orgánica, esto es, hace referencia a los requisitos que debe tener quien tiene la posibilidad de intervenir como conciliador en ese proceso. En ese contexto, el problema constitucional que plantea la regla según la cual acudir a la conciliación como requisito de procedibilidad es en derecho es la siguiente: ¿es esa exigencia proporcionada, en términos de acceso a la justicia? Y, según nuestro parecer, ese requisito es muy discutible, pues no aparece clara la justificación de que deba intentarse la conciliación ante un conciliador en derecho, esto es ante un abogado, o ante un conciliador de un centro de conciliación de una facultad de derecho, o un personero municipal o un notario. En efecto, si la propia legislación prevé que pueden existir conciliadores en equidad, y en años recientes el Ministerio de Justicia ha adelantado programas de capacitación de miles de personas para que se desempeñen como conciliadores en equidad, ¿por qué la misma ley excluye que las partes puedan cumplir el requisito de procedibilidad intentando conciliar ante esos conciliadores en equidad? No encontramos ninguna razón aparente a esa restricción, desde el punto de vista de las finalidades que justifican ese requisito de procedibilidad, por lo cual consideramos que la exigencia de que la conciliación sea intentada ante un conciliador en derecho es de una constitucionalidad discutible, y su estudio debió ser abordado por la Corte.” (Manuel José Cepeda Espinosa, Jaime Córdoba Triviño y Rodrigo Uprimny Yepes, Magistrados de la Corte Constitucional, Sentencia C-1195 de 2001)

Gracias al grupo por su participación activa.

Artículo: La Conciliación en el Código General del Proceso

 

Portada Estudios del CGP

La Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales y su Instituto Unidad de Investigaciones Jurídico-Sociales “Gerardo Molina” – UNIJUS de la Universidad Nacional de Colombia lanzó el libro: “Estudios sobre el Código General del Proceso” cuyos editores son los doctores Fredy Andrei Herrera Osorio y John Freddy Saza Pineda. La tabla de contenido del libro es la siguiente:

  • Vigencias y derogatorias en el Código General del Proceso por César Augusto Brausín Arévalo
  • Capacidad para ser parte en el procesos en el Código General del Proceso por Rosa Elizabeth Guío Camargo
  • Audiencias de primera instancia en el Código General del Proceso por Fredy Andrei Herrera Osorio
  • Los nuevos paradigmas de la sentencia en la legislación procesal civil. Algunos aspectos tratados por el Código General del Proceso por John Freddy Saza Pineda
  • La reforma al régimen procesal civil en Colombia. El recuso de apelación por Eddy Rolando Ramírez Gómez
  • Breves apuntes sobre el recurso de casación en el Código General del Proceso (Ley 1564 de 2012) con vista en el Código de Procedimiento Civil por José Alejandro Bonivento Fernández
  • Nulidades procesales en el Código General del Proceso por Iván Javier Serrano Merchán
  • Comentarios a las medidas cautelares en el Código General del Proceso por Hernando Blanco García y,
  • La conciliación en el Código General del Proceso por Harbey Peña Sandoval

Sobre el último artículo, autoría del narrador de este blog, el objetivo fue hacer aportes a la comprensión de la conciliación en el Código General del Proceso (CGP). Para lograr dicho objetivo, en la primera parte se presenta la definición de conciliación y la clasificación establecida en la ley. Seguidamente se elabora un contraste entre la conciliación en el Código de Procedimiento Civil y la conciliación en el Código General del Proceso. Posteriormente se examina el concepto de conciliación en la Corte Constitucional y dos doctrinantes. Para conocer la idea de conciliación que se debatió en la Comisión Redactora del Proyecto del CGP se exponen las opiniones consignadas en las actas de las reuniones. Más adelante se comparten las normas de conciliación judicial del CGP con los Códigos de Procedimiento Administrativo y de lo Contencioso Administrativo, Procesal del Trabajo y de la Seguridad Social y de Procedimiento Penal. Al final se resumen algunas apreciaciones de lo que es la conciliación judicial desde la disciplina de la resolución de conflictos.

Los interesados en adquirir la obra lo pueden hacer en:

Editorial de la Universidad Nacional de Colombia

Siglo del Hombre Editores

Costo: $32.600 COP

Artículo: La sesión informativa obligatoria en la mediación intrajudicial en España

La Ley España

Oscar Daniel Franco Conforti, Ph.D. escribe un artículo titulado “La sesión informativa obligatoria en la mediación intrajudicial en España” en La Ley. El artículo menciona que “fue a partir del año 2001 cuando la mediación de conflictos irrumpió en España, las distintas autonomías comenzaron a legislar sobre Mediación Familiar. La Directiva 2008/52 CE supuso un gran espaldarazo, el trasvase al que obligó culminó con la sanción de la Ley de Mediación 5/2012 y su posterior Regl. 980/2013. Sin embargo, la mediación de conflictos no alcanza a despegar. Muchos pueden ser los motivos para ello, en el presente trabajo voy a examinar uno de esos aspectos, la voluntariedad y la llamada «mediación obligatoria», porque la preocupación principal del Estado no debería ser descongestionar los juzgados y tribunales, sino incorporar la mediación al sistema de justicia de forma tal de no generar las tensiones que veremos.”

Para seguir leyendo el artículo haga click aquí: La_sesion_informativa_obligatoria_en_la_mediacion_intrajudicial

Teoría del conflicto en el Diplomado de Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá

Camara de Comercio de Bogota            Foto: Grupo del Diplomado de la Cámara de Comercio de Bogotá

En el mes de marzo de 2015 se llevó a cabo el módulo de Teoría del Conflicto en el Diplomado de Conciliación del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá. En dicho módulo se presentaron temas como el concepto de conflicto, paradigmas que definen los conflictos, las características de los conflictos, los enfoques de qué son los conflictos y las tipologías de conflictos. De los temas anteriores llamó la atención del grupo el modelo del Triángulo de la Satisfacción. Como complemento a lo comentado en la sesión es importante tener en cuenta:

El Triángulo de la Satisfacción “provee un marco conceptual para analizar los conflictos y elaborar estrategias de intervención que pueden satisfacer las expectativas, los intereses y las necesidades de las partes del conflicto. La regulación efectiva de un conflicto se produce cuando respetamos las necesidades de las personas, encaramos la raíz de la contienda y alentamos un proceso de resolución justo. La transformación de los conflictos empieza con la transformación interna de valores.”

En relación con cada uno de los lados es útil tener en cuenta algunas preguntas tales como:

“Personas:¿Quién está involucrado en el conflicto? ¿Quiénes son los grupos primarios en el conflicto? ¿Quiénes son los grupos secundarios? ¿Cómo percibe la situación el individuo o el grupo? ¿Cómo difieren las percepciones del conflicto entre grupos?

Proceso:¿Qué métodos son utilizados, si es que hay alguno, para resolver el conflicto? ¿Los grupos utilizan la violencia, o el conflicto se está manifestando de otras maneras (Ej. manifestaciones, protestas, procesos legales)? ¿Cuál es la fase del conflicto? ¿Cómo ha influenciado al conflicto el comportamiento de los distintos grupos?

Problema:¿Cuáles son las causas del conflicto? ¿Para qué lucha la gente? ¿Cuáles son las necesidades fundamentales de las distintas partes en conflicto? ¿Existe algún criterio o proceso aceptado mutuamente para la toma de decisiones? ¿Cuáles pueden ser los valores o intereses mutuos en el conflicto?” (Tomado de: Manual de Teorías Básicas de Análisis y Resolución de Conflictos, ICAR, 2008)

¡Gracias al grupo por su participación!

Seminario taller: “Los hijos en la mediación. Derechos, sujetos y responsabilidades” en Buenos Aires, Argentina

 

UBA

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES

FACULTAD DE DERECHO

DEPARTAMENTO DE POSGRADO

PROGRAMA DE ACTUALIZACIÓN “NEGOCIACIÓN Y RESOLUCIÓN ALTERNATIVA DE CONFLICTOS”

Directora: Dra. Gladys Alvarez

Sub Directora: Dra. Silvana Greco

Coordinador: Dr. Gustavo Fariña

SEMINARIO TALLER:

Los hijos en la mediación. Derechos, sujetos y responsabilidades

10 horas Homologadas para acreditar capacitación continua ante el MJN

(En común con la Maestría en Derecho de Familia y Carrera de Especialización en Derecho de Familia)

Docentes: Lic. Florencia Brandoni

Días y horarios: jueves 9, 16 y 23 de abril de 16,30 a 19 hs

Seminario Taller de 10 horas de duraciónn

El Programa de Actualización en Negociación y Resolución de Conflictos se dicta en el Departamento de Posgrado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires desde 1992. Se encuentra habilitado como Institución Formadora por la Habilitación N° 33 del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Los cursos son abiertos a graduados de todas las profesiones Universitarias, el Programa de Actualización es interdisciplinario. Duración: 128 horas. Los alumnos que opten por realizar cursos de modo independiente obtendrán la certificación correspondiente.

INFORMES e INSCRIPCIÓN:

Departamento de Posgrado,

Teléfonos: 4809-5606// 4809-5607// 4809-5600

Página en Internet: http://www.derecho.uba.ar.

Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires,

Avda. Figueroa Alcorta 2263, Capital Federal,

Coordinador Dr. Gustavo Fariña: gustavofarina@fibertel.com.ar

Seminario-taller sobre el procedimiento conciliatorio en la Cámara de Comercio de Montería

Camara de Comercio de MonteriaFoto: Grupo del Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara de Comercio de Montería

En el mes de marzo de 2015 se llevó a cabo un seminario-taller en Procedimiento Conciliatorio en el Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara de Comercio de Montería en cumplimiento de sus actividades de educación continua para los conciliadores.

El seminario consistió en la presentación de las etapas que se deben cumplir en una conciliación, empezando por la solicitud de conciliación y finalizando con el registro en el Sistema de Información de la Conciliación. Además, se realizaron talleres de elaboración de documentos del procedimiento. Uno de los documentos que los asistentes mencionaron que elaboraban era la “Constancia de control de asistencia e inasistencia”. Este documento procede cuando en la fecha y hora de la audiencia de conciliación una parte llega y la otra no y se elabora de inmediato con la firma de los que asistieron a la audiencia. Aunque este documento no tiene soporte legal, toda vez que la Ley 640 de 2001 establece en su artículo 2 que las constancias son tres: 1. Asunto no conciliable; 2. No conciliación; 3. Inasistencia; los conciliadores mencionaron que esta otra constancia tiene la siguiente utilidad:

  1. Permite certificar la asistencia de las personas que se presentaron a la audiencia de conciliación lo cual es útil para que éstas presenten una prueba a sus empresas o entidades en los eventos en que solicitan permiso para asistir a una conciliación.
  2. Es una ayuda de memoria para la elaboración de la constancia de inasistencia que debe expedir el conciliador pasados tres días después de la fecha de la audiencia de conciliación (Artículo 2 de la Ley 640 de 2001)
  3. Sirve de prueba en el evento que una persona afirme que asistió a la audiencia de conciliación el día y hora fijada y la otra no.
  4. En la misma constancia se programa de nuevo la audiencia de conciliación, dejando notificada a la persona que asistió a dicha audiencia.

Las normas que rigen la conciliación en Colombia no reglamentan en detalle el procedimiento conciliatorio, en este caso la flexibilidad permite a los conciliadores elaborar documentos que sean útiles e informales para lograr los cuatro propósitos mencionados ¿Qué opinan de esta “constancia”? ¿Ustedes elaboraran documentos similares? ¿Qué tan necesario es este documento en el procedimiento conciliatorio?

Gracias a todo el grupo de asistentes de la Cámara de Comercio de Montería, fue un placer compartir y aprender con ustedes.

Entrevista con José Martínez-Aragón, Ombudsman de la Organización Mundial de la Salud

Jose Martinez Aragon

Foto: José Martínez-Aragón

En esta oportunidad José Martínez-Aragón, Ombudsman de la Organización Mundial de la Salud, nos deleita con una entrevista en la cual nos comenta sobre su primer contacto con la figura o servicio de ombuds, nos describe los servicios de mediación y ombudsman de la Oficina Regional de las Naciones Unidas, los marcos teóricos que aplica en su trabajo, un caso que ha causado impacto en su desempeño como ombuds, qué es la RAC-LAC y su visión sobre su nuevo cargo como Ombudsman de la OMS. Esperamos que esta entrevista sirva como incentivo para que otras organizaciones internacionales con sede en Latinoamérica tomen como ejemplo la Oficina del Ombuds de la OMS y decidan crear este servicio para todos los empleados de la institución.

A continuación la entrevista con José:

  1. Cuéntenos un poco sobre usted y ¿cómo fue su primer contacto con la resolución de conflictos y en particular el ombudsman?

Mi historia profesional es particular, ya que llegué al mundo de la resolución informal de conflictos por caminos poco usuales. Tras haber completado una formación jurídica y devenir funcionario de la Unión Europea, trabajé  en el Servicio Jurídico de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, ocupándome durante varios años de la aplicación del derecho ambiental europeo. Me di cuenta, sin embargo, que en toda situación difícil hay siempre elementos que pueden permitir un diálogo informal entre las partes basado en los intereses en juego. Si nos adentramos en ese dialogo, necesariamente avanzaremos más allá del marco puramente jurídico y de la noción de derechos y obligaciones. Esta visión de futuro de las relaciones entre las partes me hizo aproximarme al funcionamiento de los medios de resolución informales. Ello coincidió con mi incorporación a la Secretaría del Defensor del Pueblo Europeo, institución a la que llegué poco después de su creación en 1996. Si bien esta institución responde al modelo clásico de los Defensores del Pueblo, también tiene entre sus funciones la consideración de conflictos laborales que afectan a los funcionarios europeos, aspecto que le acerca a su homólogo, el Ombudsman interno o de organización. Ese fue mi primer contacto con el mundo de los ombudsmen y a partir de entonces realmente empecé mi labor en el ámbito de la resolución informal, llegando a apreciar las ventajas de la resolución informal de conflictos.

  1. ¿Qué son los servicios de mediación y ombudsman de las Naciones Unidas?

Los servicios de mediación y ombudsman de las Naciones Unidas, UNOMS, constituyen el pilar fundamental para la gestión informal de problemas laborales dentro de las Naciones Unidas. Los Ombudsmen y mediadores de UNOMS prestan ayuda a los funcionarios de la Organización en relación con las dificultades que puedan tener en su trabajo, ayudándoles a resolver conflictos a través de medios oficiosos. El Ombudsman es un funcionario independiente, nombrado específicamente para ese cargo, que proporciona ayuda imparcial y oficiosa para la solución informal de conflictos y dificultades relacionadas con el trabajo en las Naciones Unidas. UNOMS está a la disposición de todos los funcionarios de la Organización, con inclusión de ex funcionarios y jubilados, independientemente del tipo de contrato o del lugar en que se encuentren. Ayudamos a examinar el problema desde todas las  perspectivas, facilitando la identificación de las opciones y su evaluación con el fin de determinar la que más conviene al visitante. En todos los casos, el Ombudsman actúa con el máximo grado de confidencialidad e imparcialidad. No aboga por ninguna persona en una controversia dentro de una organización, ni por la organización; más bien, promueve el debido proceso y las garantías procesales y se encarga de facilitar una solución que sea aceptable para todas las partes. No imponemos soluciones ni adoptamos decisiones administrativas que puedan desembocar en un resultado. El procedimiento es totalmente controlado por el funcionario que se pone en contacto con el Ombudsman. Todas las comunicaciones con el Ombudsman tienen carácter confidencial y no mencionamos en ningún caso nombres sin autorización expresa y no puede ser obligado a prestar testimonio en ningún procedimiento formal.

  1. ¿Por qué una persona que trabaja en Naciones Unidas debería acudir a un ombudsman?

A mi juicio, porque la posibilidad de resolver el problema por medios informales ofrece indudables ventajas, como preservar y mejorar la relación de trabajo, centrándose en el futuro en lugar de quedar anclado en el pasado o evitando así batallas jurídicas que suponen una fuerte carga emocional además de un coste financiero importante. Éstos son aspectos esenciales de la resolución informal que deberían tenerse en cuenta antes de acudir a medios formales en busca de soluciones.

  1. ¿Cuáles son los marcos teóricos en los que se apoya un ombudsman para su trabajo? ¿Puede darnos un ejemplo de una teoría o modelo de resolución de conflictos que usted especialmente aplique en su trabajo?

No creo que mi trabajo este determinado por un marco teórico estricto más allá de los estándares de práctica y el código de ética establecidos para la profesión por la Asociación Internacional del Ombudsman (“International Ombudsman Association”-IOA).

Como todos los colegas, por supuesto, soy consciente de que algunas escuelas de pensamiento han influido e influyen en mi manera de trabajar y analizar los problemas. Destacaría en este sentido la teoría de la negociación desarrollada por la escuela de Harvard y la importancia que sus autores han dado al estudio de los intereses en juego y el valor de la colaboración. Ha sido también muy importante para mi modelo teórico, el análisis de la comunicación interpersonal y las maneras de abordar conversaciones difíciles fruto del trabajo de Marshall Rosenberg y el grupo conocido como “Non Violent Communication” (NVC).

  1. ¿Puede contarnos un ejemplo de un caso que usted haya atendido que lo haya impactado positivamente como ombudsman?

Todos los casos nos aportan una visión particular de lo humano y con ello nos sirven para mejorar nuestro trabajo como ombudsmen. Es importante que antes, durante y después de la gestión de cada caso, nos tomemos el tiempo para reflexionar sobre la situación que se nos ha planteado y cómo podemos ofrecer la mejor ayuda teniendo en consideración los objetivos del visitante. Ese ejercicio ciertamente añade valor a nuestro trabajo.

Más en general hay casos en los que mi intervención como ombudsman me ha brindado esa sonrisa interior que resulta del buen trabajo y la generosidad de las partes. De entre ellos, los que más me han marcado han sido probablemente aquellos que tuve que gestionar en la Misión de Paz de las Naciones Unidas en Haití, MINUSTAH, particularmente tras la terrible situación que se vivió allí tras el terremoto de 2010. Creo que algunas de las recomendaciones sobre problemas sistémicos efectuadas por mi oficina en relación a estos problemas ayudaron a mejorar la situación de forma notable.

  1. Usted es el creador de la RAC-LAC ¿Puede contarnos algo sobre la RAC-LAC?

Estos Comités Consultivos del Comité Internacional del IOA fueron resultado del trabajo de Camilo Azcarate y de John Barkat, cuyo objetivo era descentralizar el trabajo del IOA en diversas regiones. Camilo me propuso liderar la iniciativa en América Latina y el Caribe, y acepté con gran placer porque me pareció que iba a ser un proyecto importante.

El IOA, agrupa hoy a más de 600 miembros en un número importante de países. La Asociación ofrece un foro para el intercambio de experiencias y conocimientos profesionales, con el fin de apoyar y promover la profesión y garantizar los más altos estándares de calidad. A nivel global esto no sería posible de forma centralizada, por lo que se decidió establecer redes regionales de ombudsmen que es lo que son, en definitiva, estos “comités consultivos regionales” (RACs). Los RACs promueven la profesión de ombudsman y el intercambio de información entre sus miembros, así mismo garantizan una mayor participación en eventos relevantes, tales como seminarios y cursos. Los RACs, sin embargo, no actúan en nombre de IOA y por lo tanto también están abiertos a aquellas personas que no son miembros del IOA. El RAC para América Latina y el Caribe (RAC-LAC) se constituyó formalmente en mayo de 2011. Funcionamos por medio de conferencias telefónicas periódicas, normalmente 4 o 5 por año. Sus prioridades son las siguientes: (i) identificar los ombudsmen de organización que trabajan en la región, (ii) lograr una mayor presencia, y (iii) ampliar la información sobre nuestra profesión, por medio como la publicación de blogs o páginas web en español.

Hoy el RAC-LAC es una realidad con 25 miembros que representan a 6 países.

  1. Usted ha sido nombrado como nuevo ombudsman de la Organización Mundial de la Salud, cuéntenos del trabajo de la oficina del ombudsman y ¿Cuál será su toque personal para la oficina del ombudsman?

Es pronto todavía para avanzar sobre las que serán mis líneas de trabajo, aunque mi intención es desarrollar una oficina accesible, con vocación de prestar un servicio a todos los empleados de la OMS, favoreciendo un ambiente de trabajo mejor para todos. En esa tarea pretendo ser lo más pro-activo posible, informando de las ventajas de la resolución informal a todos que prestan sus servicios en la OMS, con particular énfasis en la mediación, ofreciendo formación a todos los niveles sobre la gestión de conflictos, y colaborando con las instancias formales para fomentar la búsqueda de acuerdos que faciliten la solución de problemas. Además estimo que sería muy beneficioso el fortalecer la colaboración entre mi oficina y los ombudsmen regionales de la OMS a fin de que todos podamos trabajar con idénticos criterios y el mismo tipo de lenguaje. Una agenda, en definitiva, muy ambiciosa pero factible si uno pone los medios y el empeño necesario.

Ginebra, 3 de marzo de 2015

* Las opiniones expresadas en esta entrevista responden al punto de vista del autor, sin que, en modo alguno, pretendan reflejar el punto de vista institucional de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

José Martínez-Aragón es el actual Ombudsman de la Organización Mundial de la Salud / ONU SIDA. Previamente fue el Ombudsman Regional en Santiago del Servicio de Mediación y Ombudsman de las Naciones Unidas, UNOMS. Antes de incorporarse a las Naciones Unidas, José había trabajado como Consejero Principal del Defensor del Pueblo Europeo. Ha sido acreditado como mediador en Francia, Reino Unido y los Estados Unidos.

¡Muchas gracias José por la entrevista tan ilustradora!

La Conciliación no es Alternativa a la Justicia Ordinaria

Logo Harbey

La Conciliación como Resolución de Conflictos Parte II

La Conciliación no es Alternativa a la Justicia Ordinaria

Autor: Harbey Peña Sandoval

El Sistema Nacional de Conciliación en Colombia fue creado en la Ley 23 de 1991 y desde su inicio a la conciliación se le asignaron tres características: descongestión, alternatividad y justicia. En el presente documento, que es la segunda parte de tres, se busca argumentar por qué la conciliación no debe ser considerada como un mecanismo alternativo a la justicia ordinaria y una vez superado este concepto le permitirá a la conciliación continuar su desarrollo como un método de resolución de conflictos.

En la primera parte de este documento se presentan los antecedentes de la conciliación como un método desarrollado en Estados Unidos que fue posteriormente adoptado en Colombia donde se explora el significado de la conciliación como un método alternativo en dicho país, en la segunda parte se busca comprender la connotación de la conciliación como alternativa a la justicia ordinaria en Colombia; en la tercera parte se recogen las diferentes justificaciones de los MASC en Latinoamérica; en la cuarta parte se resaltan algunos resultados de la Encuesta Nacional de Necesidades Jurídicas Insatisfechas en lo relacionado con la conciliación y en el quinta parte se presentan algunas razones por las cuales es inconveniente que la conciliación siga siendo considerada alternativa.

Para continuar leyendo el documento se puede descargar a continuación:

La conciliacion como resolucion de conflictos Parte II

Sus comentarios sobre lo planteado en el artículo son bienvenidos

Antecedente: La conciliación no descongestiona la justicia

Entrevista con Raúl Terceros Salvatierra de Bolivia

RaulTerceros                                                     Foto: Raúl Terceros

Continuamos con las entrevistas por los países de Latinoamérica con líderes en la implementación y desarrollo de la mediación o conciliación. Es el turno de Bolivia en donde entrevistamos a Raúl Terceros Salvatierra, Sub Director de la Dirección de Investigación y Postgrado – DIP en la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra – UPSA. Raúl nos habla de su experiencia en conciliación, nos describe la conciliación en su país, los principales debates que se tienen en la materia, las reformas que él considera se deben realizar al ordenamiento jurídico boliviano en relación con la conciliación, entre otros temas de interés para las personas que desean conocer más de este método de resolución de conflictos en el contexto boliviano. A continuación las preguntas y respuestas de nuestro colega Raúl:

Preguntas:

  1. ¿Por qué se interesó en la conciliación y cómo fue su primer contacto con esta forma de resolución de conflictos?

Hace casi 20 años, aun cuando no había Ley sobre los MASC en Bolivia, conocí a un abogado que me comentó sobre ellos, y desde ese momento me pareció fascinante la oportunidad de que las propias partes resuelvan sus conflictos, y no dejando por pereza o cobardía la decisión a un tercero.

También me llamó positivamente la atención, el rol de éste, porque sin lugar a dudas el mediador, es una especie de referente en su sociedad, es decir por algún especial motivo se designa a una persona en particular (en los sistemas que el Tercero es nombrado por las partes y no impuesto por sorteo o turno, como sucede en la Mediación judicial).

  1.    Descríbanos qué es la conciliación y cómo opera en Bolivia

La Conciliación es un Método Alterno de Solución de Conflictos, que facultativamente pueden adoptar personas naturales y/o jurídicas, para solucionar de mutuo acuerdo cualquier controversia susceptible de transacción, antes de someter sus litigios a los tribunales ordinarios e inclusive durante su tramitación judicial.

El procedimiento de la conciliación se basará en la designación de un tercero imparcial e independiente, que tendrá la función de facilitar la comunicación y relacionamiento entre las partes. El conciliador podrá en cualquier etapa, pronunciarse sobre el fondo de la controversia.

En Bolivia la Conciliación está regulada la Ley N. 1770, de Arbitraje y Conciliación, del 10 de marzo de 1997 y el Decreto Supremo (reglamentario de la Ley), N. 28471, de 29 de noviembre de 2005.

Estas normas regulan la Conciliación extrajudicial e institucional, en el ámbito de la justicia ordinaria recientemente se ha incorporado la conciliación judicial, con normas propias.

Entonces las partes, de forma separada o conjunta, acuden a un Centro de Conciliación y Arbitraje, para solicitar el inicio del trámite; se les explica que es la figura y los efectos jurídicos de la misma; posteriormente se presenta a las partes la Nómina Oficial de Conciliadores para que ellas se pongan de acuerdo con la designación del Conciliador.

Después se hace conocer la designación, teniendo entre 5 ú 8 días, según la Ley o el Reglamento institucional, para responder, pasado este plazo sin respuesta se considera como no aceptada.

Posteriormente se convoca a la primera audiencia de Conciliación, de todas las que considere oportunas el Conciliador, quien establece una metodología de trabajo a efectos de llegar a una solución mutuamente satisfactoria.

En caso de arreglo, este será plasmado en un Acta de Conciliación que tiene los mismos efectos de una sentencia judicial ejecutoriada.

Al ser un servicio privado, las partes deben cancelar los honorarios del Conciliador y la tasa de administración del Centro.

  1. ¿Puede contarnos de un caso representativo de conciliación llevado a cabo en Bolivia?

En lo personal uno de los casos más importantes atendidos fue un conflicto entre la Honorable Alcaldía Municipal de Santa Cruz de la Sierra y el operador privado de recojo de basura, porque era un tema de interés social, llevaba meses sin avanzar, había mucho dinero en juego, la prensa estaba muy pendiente de cada una de las reuniones, bastante ataques mediáticos entre ellas y si bien demoró cerca de seis meses, se llegó a un buen acuerdo.

  1. ¿Qué características especiales tiene la conciliación en Bolivia en comparación con otros países de Latinoamérica?

La Ley N. 1770, es réplica de la ley marco de la CNUDMI. Sin embargo una de las características de la Conciliación es el Decreto Supremo reglamentario, que a nuestro humilde entender el Viceministerio de Justicia se inmiscuye de manera omnipotente y exagerada en la administración de los trámites conciliatorios, se convierte en juez y parte en caso de alguna “presunta” irregularidad en la gestión de los casos.

Por ejemplo se debe enviar una copia de las actas de conciliación suscritas cada año, para un archivo del Ministerio de Justicia.

  1. Cuéntenos sobre uno de los mayores debates que se están dando en Bolivia sobre la conciliación y su posición personal al respecto

Respecto a la Conciliación, como figura jurídica, las nuevas normas jurídicas confunden y mezclan las materias que se pueden someter a ésta. Debería quedar claro la diferencia entre la conciliación judicial y extra judicial.

Para nosotros, la conciliación en materia comercial, comentada en líneas arriba, debe separase de la conciliación en casos de violencia doméstica o intrafamiliar por ejemplo, porque es comprensible que la primera sea pagada, y la segunda deba estar a cargo de la Policía y los jueces del sistema ordinario de administración de justicia, que tiene como uno de sus principios la gratuidad de las actuaciones.

  1. ¿Cómo han apoyado la conciliación el Gobierno, la academia y las organizaciones no gubernamentales?

Las universidades, sobre todo privadas y algunas ONG en materia de Derechos Humanos intentan tibiamente apoyar los MASC, mediante capacitaciones cortas.

El gobierno central al ser la Conciliación institucional una iniciativa privada, se mantiene al margen del apoyo.

  1. ¿Cuáles serían los aspectos más relevantes del ordenamiento jurídico en materia de conciliación que usted modificaría? ¿Por qué?

El art. 90 de la Ley N. 1770, y art. 16 inc. C) del Decreto Supremo N. 28471, que mencionan como requisito: “no haber sido condenado por la comisión de delitos públicos o privados”.

Porque como bien lo dice el art. 20 del Decreto Supremo N. 28471, el Conciliador tiene responsabilidad de medio y no de resultado (NO decide sobre el fondo del conflicto).

La justicia penal en Bolivia, pregona la reinserción social de las personas condenadas que hayan cumplido su pena, y por ejemplo el conducir en estado de ebriedad (en Bolivia hay tolerancia CERO), se tipifica como Conducción Peligrosa, en este caso no vemos ninguna relación entre el delito y la función del conciliador.

Consideramos que es un requisito muy inflexible y Ad Perpetum, una especie de muerte civil para desempeñarse en la conciliación.

Gracias Raúl por sus respuestas tan ilustrativas sobre la conciliación en Boliva.

Raúl Terceros Salvatierra es Sub Director de la Dirección de Investigación y Postgrado – DIP en la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra – UPSA en Bolivia. Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra UPSA, Magíster en Estudios internacionales de la Universidad Complutense – Escuela Diplomática de Madrid, España. Ha trabajado en la Cámara de Industria, Comercio y Servicios CAINCO y su Centro de Conciliación y Arbitraje Comercial. Actualmente es árbitro, conciliador y secretario de tribunales de arbitramento en el mismo Centro. Asimismo, es capacitador en temas de Derecho y Métodos Alternativos de Solución de Conflictos, desde 1999 hasta la fecha, a nivel departamental, nacional e internacional. Sus dos publicaciones más recientes son: “Conciliación en Bolivia”, 2013. Inédito y “La Excepción de incompetencia del Tribunal Arbitral, 2014, inédito.