Diplomado de Conciliación en la Universidad Libre Sede Bogotá

UL2             Foto: estudiantes Universidad Libre Sede Bogotá

En el mes de julio y agosto se desarrolló en la Facultad de Derecho de la Universidad Libre Sede Bogotá el Diplomado de Conciliación dirigido por el doctor Carlos Emilio Alarcón Laverde. El grupo tuvo muchas discusiones interesantes y algunas de las preguntas sobre procedimiento conciliatorio que más llamaron la atención del narrador de este blog fueron:

1. ¿Se debe reformar la solicitud en los casos donde la parte solicitante cambia de peticiones de conciliación?

La respuesta es no porque al contrario de la demanda en un proceso judicial, en la conciliación en aplicación del principio de informalidad en la audiencia de conciliación es donde la parte solicitante y citada configuran el contenido del objeto de la conciliación; lo anterior incluye los hechos, las peticiones y la cuantía. Así las cosas, el solicitante puede cambiar el contenido de su solicitud en la audiencia de conciliación sin ser necesario el reformar su solicitud.

2. ¿Se puede inadmitir o rechazar una solicitud de conciliación?

La respuesta es no en materia civil, familia, comercial y penal toda vez que en la conciliación no es aplicable la inadmisión o rechazo de la solicitud como opera en un proceso judicial. La parte solicitante puede aportar lo que el conciliador le requiera al momento de realizarse la audiencia de conciliación con el fin de complementar la solicitud. Los centros de conciliación tampoco pueden inadmitir o rechazar una solicitud de conciliación porque estos prestan una labor operativa del procedimiento y no sustancial del mismo, esto último es función del conciliador.

3. El Decreto 1829 de 2013 en su artículo 27 dice: “en el evento en que la parte convocada no asista a la audiencia de conciliación, el Centro devolverá al convocante como mínimo el 70% de la tarifa cancelada, de acuerdo con lo establecido en el respectivo Reglamento Interno. En caso de segunda convocatoria, el porcentaje mínimo de devolución será del 60% de la tarifa cancelada, según lo disponga el Reglamento”. Con base en lo anterior, ¿Si el solicitante no desea que se realice una segunda convocatoria, el centro está obligado a devolver el 70% de la tarifa cancelada de la conciliación?

La respuesta es que en aplicación del principio de autonomía de la voluntad de las partes, el conciliador y el centro no deberían programar una nueva fecha para la audiencia de conciliación si el solicitante asiste a la audiencia de conciliación y el convocado no y el primero no desea una segunda fecha. En este evento el centro debe devolver el 70% de la tarifa cancelada por el solicitante.

4. ¿Si una de las partes de una conciliación se encuentra en la cárcel o está enferma se puede hacer la audiencia de conciliación con el abogado debidamente facultado para ello?

Esta hipótesis no está contemplada en el artículo 1 de la Ley 640 de 2001 que dice: “Las partes deberán asistir a la audiencia de conciliación y podrán hacerlo junto con su apoderado. Con todo, en aquellos eventos en los que el domicilio de alguna de las partes no esté en el circuito judicial del lugar donde se vaya a celebrar la audiencia o alguna de ellas se encuentre fuera del territorio nacional, la audiencia de conciliación podrá celebrarse por intermedio de apoderado debidamente facultado para conciliar, aún sin la asistencia de su representado.” Sin embargo, en aplicación del derecho fundamental al acceso a la justicia, el conciliador podría realizar la audiencia de conciliación con la presencia del abogado y no de su representado en los dos eventos mencionados en la pregunta. En este caso le corresponde al conciliador justificar las razones de derecho que sustenten el llevar a cabo la conciliación como una excepción a lo establecido por la Ley 640 de 2001.

Gracias al grupo por su participación activa en la clase del diplomado.

Diplomado de Conciliación Universidad Libre de Bogotá

UlibreFoto: Grupo Diplomado de Conciliación, Universidad Libre Bogotá

 

En el Grupo I del Diplomado de Conciliación de la Universidad Libre Sede Bogotá, Dirigido por el doctor Carlos Emilio Alarcón Laverde, se llevó a cabo en el mes de julio el módulo de Procedimiento Conciliatorio y Audiencia de Conciliación facilitado por el narrador de este blog. En el taller de procedimiento se discutieron varias preguntas muy interesantes entre las cuales se resaltan las siguientes:

1. ¿En los casos donde asiste una de las partes a la audiencia de conciliación se elabora una constancia de asistencia y posteriormente una constancia de inasistencia?

La respuesta es que en los casos donde no asiste ninguna de las partes o asiste solo una de ellas, de acuerdo con el artículo 2 de la Ley 640 de 2001, el conciliador debe elaborar una contancia de inasistencia al cuarto día hábil de la fecha en la cual debió celebrarse la conciliación, es decir, pasados tres días de la fecha de la audiencia. Las constancias de asistencia no tienen sustento legal y algunos conciliadores las elaboran para que las partes que asisten tengan un documento que soporte la asistencia a la conciliación y presentarlas en sus trabajos como una prueba de la existencia de una citación a una conciliación. Las constancias de inasistencia a las cuales hace referencia la Ley 640 de 2001 solamente las firma el conciliador.

2. ¿Cómo debería ser el pago al conciliador en los cuales se debe cambiar por solicitud de una de las partes?

En el Decreto 1829 de 2013 no se tiene contemplada la hipótesis de la pregunta, sin embargo, en opinión del facilitador quien tiene derecho a cobrar los honorarios autorizados por el Decreto mencionado es el conciliador que sí fue habilitado por las partes y terminó el procedimiento conciliatorio. Diferente es que en el reglamento del centro de conciliación se tengan normas para aplicar en estos casos y de la tarifa que le corresponde al conciliador la dividan proporcionalmente al trabajo desarrollado en la conciliación entre los conciliadores que llevaron a cabo el procedimiento. Sin perjuicio de lo anterior, quien es reponsable por lo que pueda pasar con la conciliación como resultado es el conciliador que elaboró el acta o constancia que corresponda.

3. ¿Si se llevan a cabo varias sesiones de una audiencia de conciliación se deben elaborar documentos parciales de las mismas?

La Ley 640 de 2001 en sus artículos 1 y 2 solamente hace referencia a las constancias y actas de conciliación y estas se elaboran al finalizar el procedimiento conciliatorio. El conciliador puede tomar notas de cada sesión de la audiencia de conciliación como ayuda de memoria de lo ocurrido en cada sesión, pero no puede elaborar actas o constancias parciales.

4. ¿Al perderse la primera copia que presta mérito ejecutivo se puede solicitar otra primera copia al centro de conciliación?

Aunque este evento tampoco está previsto en las normas que reglamentan la conciliación, se podría afirmar que en el caso que a una de las partes a la cual le fue entregada la primera copia que presta mérito ejecutivo se le pierde, la forma de recuperarla será a través de un proceso de reposición de título. El centro de conciliación no puede expedir primeras copias en dichos eventos porque no existe una norma que los autorice para ello.

5. ¿Es recomendable en la audiencia de conciliación ilustrar a las partes sobre las ventajas de la conciliación?

Este punto afortunadamente no está reglamentado en la ley, a pesar que el artículo 8 de la Ley 640 de 2001 dice que los conciliadores deben “Ilustrar a los comparecientes sobre el objeto, alcance y límites de la conciliación” que es un punto diferente de la audiencia. La recomendación es que en la etapa de inicio de la conciliación al mencionar qué es la conciliación se haga referencia a las ventajas como característicias sin hacer un paralelo con el proceso judicial porque este sería un ejercicio maniqueísta de presentar lo bueno de la conciliación y lo malo del proceso. Se puede hablar bien de la conciliación sin polarizarla con el proceso judicial, cada uno tiene unos fines diferentes y los rigen principios diferentes. Adicionalmente, no se recomienda que el conciliador utilice dicha comparación para motivar a las partes a conciliar porque fácilmente podría ser una presión hacia las mismas para lograr conciliar. Las partes deben conciliar si están convencidas de que el acuerdo es la mejor opción y no porque el conciliador les diga que lo que les espera en el juicio es impositivo, costoso y demorado. Hay mejores técnicas de conciliación para aplicar.

Gracias al grupo por las sesiones tan enriquecedoras.