Mapas de oferta de conciliación en derecho

DNP

UNAL

Compartimos con la comunidad en general los mapas sobre la oferta de la conciliación en derecho elaborados en el DNP con base en las investigaciones presentadas por los estudiantes de la clase de La Conciliación de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia.

La informción de cada uno de los mapas fue brindada por las entidades que pertenecen al Sistema Nacional de Conciliación. Es importante tener en cuenta que en la leyenda de cada mapa (parte inferir izquierda de la imagen), la casilla que aparece en blanco es porque la entidad no reportó los datos a los investigadores.mapa civil

mapa familia1

mapa familia 2

mapa laboral

mapa en lo contencioso administrativo

mapa en penal

 

 

 

Los MASC son los métodos más efectivos y eficientes para satisfacer las necesidades jurídicas de los colombianos según DANE y DNP

DNP

DANE.png

El Departamento Nacional de Planeación y el DANE aplicaron un módulo de necesidades jurídicas en la Encuesta Nacional de Calidad de Vida en el añó 2016. Dicho módulo buscó medir, entre otros, el número de necesidades jurídicas declaradas, las rutas de acción y los resultados desde el punto de vista del ciudadano. Este módulo ha sido el más grande aplicado en el mundo.

Para los operadores de MASC en Colombia debe ser motivo de orgullo conocer que de todos los operadores inlcuidos en el módulo de la encuesta (cerca de 28), los métodos de resolución de conflictos fueron los más efectivos y eficientes de todos.

Los resultados presentados por el Director del DNP se comparten a continuación:

Imagen1

En la imagen anterior se muestra el resumen de la estructura del formulario donde se pregunta al ciudadano si ha tenido un problema (necesidad jurídica), dependiendo de la respuestas de qué le pasó, se clasifica en una categoría y tipología, se le pregunta después qué hizo (los MASC están agrupados en la ruta 1 porque es acudir a una institución o particular) y al final se define si la necesidad jurídica fue satisfecha o no dependiendo si el ciudadano responde si se solucionó.

Imagen2

La gráfica anterior enseña las necesidades jurídicas declaradas de los ciudadanos donde salud, familia y delitos son las más comunes.

Imagen3

En la gráfica anterior se evidencia que la ruta más tomada por los colombianos para resolver sus necesidades jurídicas es la de acudir a una institución o particular, la segunda es el acuerdo pacífico. Los MASC están ubicados en la ruta 1.

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De todas las rutas, la de acuerdo pacífico es la más efectiva y vemos que quienes acuden a una institución o particular en la región del Valle, Central y Orinoquía-Amazonía es más efectiva.

Imagen5

En la gráfica anterior se muesta el ranking de las instituciones y particulares mejor ubicados por el ciudadano para satisfacer sus necesidades jurídicas. Como se puede observar, los centros de conciliación y arbitraje (hay un error en el nombre incompleto de la imagen) y los conciliadores en equidad quedaron en los puestos 4 y 5 respectivamente.

Imagen7

Finalmente, afirma el DNP que los MASC son los más efientes y efectivos de las instituciones para satisfacer las necesidades jurídicas.

 

Agenda celebración 25 años de la conciliación en Colombia

Los invitamos a que nos acompañen en este evento que es entrada libre y se hará entrega del estudio del DNP:

AGENDA

 8:00 a.m. a 8:30 a.m. – Inscripciones

8:30 a.m. a 8:45 a.m. – Instalación

Mesa principal: Ministro de Justicia y del Derecho, Director del DNP, Director DJSG-DNP, Presidenta CCB

Instalación del evento: Director del DNP. Dr. Simón Gaviria Muñoz

 Palabras en representación del Consorcio: Presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá. Dra. Mónica de Greiff

Palabras del Ministro de Justicia y del Derecho: Dr. Yesid Reyes Alvarado

8:45 a.m a 9:30 – Presentación Estudio

Presentación de los objetivos del estudio: Director de Justicia, Seguridad y Gobierno. Dr. Gabriel Cifuentes Ghidini

Presentación de los principales resultados del estudio: Directora de la Corporación Excelencia en la Justicia. Dra. Gloria María Borrero

9:30 a.m. a 9:45 a.m. – Receso

9:45 a.m. a 11:00 a.m. Panel 1 Tema: “25 años Construyendo la Conciliación en Colombia”

Objetivo: debatir con los panelistas las principales conclusiones del estudio del DNP en relación con la dimensión jurídica de la conciliación, el cual afirma que el enfoque jurídico ha limitado el desarrollo de la misma.

 

Temas de discusión:

  • Conciliación como administración de justicia, a partir de lo establecido en el artículo 116 de la Constitución Política.
  • Tipos de conflicto que abarca la conciliación.
  • Obligatoriedad y voluntariedad de la conciliación.
  • Formalidades y efectos de la conciliación: Acta, mérito ejecutivo, tránsito a cosa juzgada.
  • Hacia dónde debe orientarse la política pública en relación con la conciliación.

Panelistas expertos en conciliación:

  • Rafael Bernal Gutiérrez, Director del Centro de Arbitraje y Conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá
  • Roberto Serrato Valdés, Consejero de Estado
  • Juan Carlos Varón, Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes

 

Moderadora: Dra. Martha E. Martínez, directora del Estudio Análisis Conceptual de Conciliación

11:00 a.m. a 12:30 p.m. – Panel 2 Tema: “La conciliación como un instrumento para la construcción de una cultura de paz y desarrollo”.

Objetivo: debatir con los panelistas las principales conclusiones del estudio del DNP en relación con la dimensión de resolución de conflictos de la conciliación que propone reconceptualizar la finalidad de la misma orientada hacia la paz y el desarrollo.

 

Temas de discusión:

  • Cómo se puede generar un sistema de resolución de conflictos que generen una cultura de paz y desarrollo.
  • De qué manera la conciliación puede generar una construcción de paz y desarrollo.
  • Cuál sería la función de la conciliación en una Colombia en posconflicto.
  • Cuáles serían las principales modificaciones que se requerirían para que la conciliación cumpliera su finalidad asociada a la paz y desarrollo.

 Panelistas académicos:

  • Alejo Vargas Velásquez, Director Centro de Pensamiento y Seguimiento al Diálogo de Paz, Universidad Nacional de Colombia
  • Pedro Valenzuela, Director de la Especialización en Resolución de Conflictos de la Universidad Javeriana
  • Andrea Lobo Romero, Directora de la Especialización en Psicología Jurídica de la Universidad Santo Tomás
  • Edgar Ardila, Director de la Escuela de Justicia Comunitaria de la Universidad Nacional de Colombia

 

Moderador: Dr. Harbey Peña Sandoval, Subdirección de Justicia y Gobierno del DNP

 

12:30 p.m. – 2:00 p.m. Almuerzo libre

 

2:00 p.m. a 4:00 p.m. Panel 3: Tema: “Mediación y conciliación: experiencias comparadas entre Colombia, Estados Unidos, México, España y Argentina”

Objetivo: debatir con los panelistas internacionales las principales conclusiones del estudio del DNP en relación con las experiencias en mediación y conciliación en diferentes países.

 

Temas de discusión:

  • Finalidades de la conciliación y/o mediación: justicia (desjudicialización, descongestión judicial y acceso a la justicia) y cultura de paz. ¿Al servicio de qué están la conciliación y/o la mediación en los respectivos países? ¿Al servicio de qué deberían estar?
  • Orientación de la política pública en la conciliación y/o mediación.
  • La conciliación y/o mediación en el escenario de postconflicto.
  • Recomendaciones de los expertos internacionales para la conciliación en Colombia.

 Panelistas internacionales expertos en mediación:

  • Jorge Pesqueira, Director del Instituto de Mediación de México y Presidente del Congreso Mundial de Mediación. México
  • Walter Right, Profesor de Derecho y Métodos Alternos de Resolución de Conflictos en Texas State University, Estados Unidos
  • Francisco Hidalgo, Mediador y Profesor de Mediación de la UNED y de la UNIA. España
  • Silvana Greco, Mediadora y Consultora en MASC. Argentina

 

Moderador: Dr. Andrés Fernando Torres, abogado Experto del Estudio Análisis Conceptual de Conciliación

 4:00 p.m. a 4:30 p.m. Conferencia: “El aporte de la conciliación en el posconflicto en Colombia”

 Objetivo: basado en las principales conclusiones del estudio del DNP, el Ministro Consejero para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad presentará desde su perspectiva la manera por la cual la conciliación cumplirá un papel fundamental en el posconflicto en Colombia

 

Conferencista: Dr. Rafael Pardo, Ministro Consejero para el Posconflicto, Derechos Humanos y Seguridad

 

4:30 p.m. a 5:00 p.m. Conferencia: “Propuestas para una política de Estado a largo plazo del Sistema Nacional de Conciliación -SNC- considerando el posconflicto en Colombia”

Objetivo: presentar el estado de la conciliación y las propuestas del estudio de prospectiva sobre el futuro de la conciliación para el periodo 2016-2036 publicados en el estudio del DNP como propuesta de política de Estado a largo plazo considerando especialmente el posconflicto en Colombia

 

Conferencista: Dr. Luis Fernando Mejía Alzate​, Subdirector Sectorial del DNP

Inscripciones:

http://www.centroarbitrajeconciliacion.com/contenido/contenido.aspx?conID=520&catID=811

 

 

Portada publicación 25 años de la conciliación

Esta será la publicación que se entregará el 11 de diciembre de 2015 en el evento de lanzamiento del estudio del DNP contratado con la Cámara de Comercio de Bogotá y la Corporación Excelencia en la Justicia:

PORTADA ANALISIS CONCEPTUAL(1)

Los interesados en asistir y tener la publicación gratis deben inscribirse en:

http://www.centroarbitrajeconciliacion.com/contenido/contenido.aspx?conID=520&catID=811

Vicenç Fisas: El proceso con las FARC, una luz de esperanza

FISAS-2
El expero en resolución de conflictos Vicenç Fisas visitó el Departamento Nacional de Planeación en semanas pasadas y estas son algunas de sus reflexiones:
“El proceso con las FARC, una luz de esperanza.
Vicenç Fisas
(Director de la Escuela de Cultura de Paz)
Bogotá, 9 de noviembre de 2015
 
Las siguientes reflexiones, en forma telegráfica, son el resultado de seguir todas las negociaciones en conflictos armados de los últimos 20 años, y de algunas intervenciones que personalmente he podido tener en algunos procesos, lo que me permite sacar algunas conclusiones respecto al caso colombiano de la FARC, en el día de hoy, que quisiera compartir.
 
• El proceso con las FARC ha estado bien rediseñado a medida que ha ido transcurriendo el tiempo, e incluso es innovador en algunos aspectos. Metodológicamente, es una muy buena experiencia y ha tenido la capacidad de superar momentos de crisis bien difíciles. Estoy seguro que, en el futuro, será objeto de estudio en el mundo político y académico a escala internacional, como buena experiencia.
• Ha sido fundamental negociar la agenda en la fase exploratoria y de forma confidencial, aunque fuera larga. Consensuar una agenda al principio de una negociación formal y pública, puede conducir a un desánimo letal, por dar la apariencia de que no hay avances. Pienso que fue un acierto que las dos partes acordaran no hacer pública la fase exploratoria hasta lograr un acuerdo en la agenda.
• La limitación en los puntos de la agenda, ha sido una decisión inteligente, pertinente y realista. Han hecho bien en no añadir a la agenda todos los problemas que aquejan al país, pues no son resolubles en una mesa de negociaciones. Tratar en primer lugar el tema agrario y llegar a un acuerdo sobre él, fue un riesgo que, por fortuna, terminó con éxito.
·                    He visto a las FARC bastante maduras al inicio, a pesar del día de la presentación en Oslo, en que se mostraron muy poco hábiles en cuanto a cintura diplomática, pero muy maduras en los últimos tiempos. Creo honestamente que actúan con sinceridad y con una clara y absoluta determinación de poner punto final al conflicto armado. No veo motivos para desconfiar en sus negociadores y en su máximo responsable, “Timochenko”, que le ha apostado muy fuertemente a la paz.
• Ha sido una medida acertada el crear “mesas de trabajo paralelas”, para que pudieran avanzar los temas de mayor complejidad.
• Los tiempos de frecuencia las negociaciones actuales (una ronda mensual), son los más acelerados de las 34 negociaciones que hay en el mundo. Es la frecuencia más óptima, y un ejemplo para otros procesos, que van demasiado lentos.
• La elección de los dos países garantes (Noruega y Cuba), que actúan como observadores y testigos, ha sido también una buena elección. Ambos países han estado actuando con mucha profesionalidad, y les debemos mucho. Darles un rol más relevante en casos de crisis, ha sido igualmente un acierto.
• Aunque en la fase exploratoria se acordó que se seguiría el principio de que “nada está acordado hasta que todo esté acordado”, me parece muy interesante que las FARC haya propuesto y el Gobierno haya aceptado, empezar a trabajar en algunos puntos de la Agenda, como la erradicación de los cultivos ilícitos. Estas experiencias ayudarán a calibrar con mayor precisión el coste humano y económico de la implementación de los acuerdos.
• La celebración de foros y debates participativos previos a la discusión de varios temas de agenda, organizados por la Universidad Nacional de Colombia y el PNUD, ha sido una aportación sumamente positiva, y un ejemplo más a seguir en otros países.
• Ha sido un acierto abrir las puertas de La Habana a diferentes personas, instituciones y colectivos, tanto de la sociedad colombiana como internacional. Ha permitido la entrada de nuevas ideas y sugerencias a incorporar en las discusiones de la Mesa, y ha hecho aumentar el nivel de participación en el proceso.
• No conozco ningún proceso de paz en el mundo que haya sido tan transparente como éste, a pesar de las críticas y de las exigencias de que se publicara el 100% de los textos discutidos. Hay que entender que algunos aspectos de la Agenda no han terminado de discutirse, por lo que considero aceptable el nivel de divulgación que se ha hecho hasta ahora.
·                    El proceso con las FARC es el que ha merecido mayor atención en el mundo en los medios de comunicación del país concernido. No hay precedentes de tanta información y debate en ningún otro proceso. Hagan un “Google news” con las palabras clave de “FARC+paz” y cualquier otro proceso con sus siglas correspondientes, en inglés, y verán la diferencia. Eso significa que el proceso no se ha hecho a escondidas.
• Al entrar en una negociación, con los riesgos que ello supone, implica que el Gobierno y la insurgencia tengan, cada por su lado, una sola voz y un único discurso, favorable a la negociación, rechazando malas experiencias, como las de algún ministro, que mantenía discursos contradictorios y contrarios a las del presidente y del equipo negociador, probablemente para no inquietar a sectores militares. El mensaje a la opinión pública debe ser único, y claro.
• Si bien se han dado pasos importantes, el ejercicio de reconocimiento de los errores y el perdón a las víctimas, por las dos partes, todavía tiene un camino por recorrer, por lo que recomendaría un mayor esfuerzo en este sentido. Es imprescindible para que el conjunto de la sociedad se vaya preparando para una futura reconciliación. Tiene que haber mucha verdad y todo lo posible en cuanto a la reparación. La humildad engrandece a las personas. La soberbia, los empequeñece.
• La firma de un acuerdo de paz, hasta ahora al menos a nivel internacional, siempre ha comportado una amnistía para todos los actores, si previamente, y solo en algunos países, han dicho toda la verdad y han reconocido sus responsabilidades. Colombia es el primer país del mundo que, además de exigir la verdad, podrá aplicar medidas de justicia transicional o restaurativa para todos los actores del conflicto, que no tienen porque pasar por el ingreso en prisión. Es muy duro para muchas víctimas, pero es un precio que hay que pagar para terminar de una vez con la confrontación armada.
·                    Colombia tiene el inconveniente de ser un país demasiado “leguleyo”, y eso afecta negativamente al proceso de paz, en la medida en que primero se ha querido hacer el marco jurídico del acuerdo de paz, y luego la negociación, creando un corsé, cuando debería ser al revés: primero de negocia y se firma el acuerdo de paz, y luego se blinda y protege dicho acuerdo a través de un marco jurídico. Así es como se hace en todo el mundo.
·                    La reincorporación de las FARC a la vida civil seguramente no tiene que hacerse a través de los parámetros tradicionales de lo se llama “reintegración”, buscando empleos en el tejido productivo ya existente. Sería más interesante elaborar una estrategia para que los futuros farianos desmovilizados fueran lo más autónomos posible.
·                    Creo que no es sensato hablar de “confinar” en un pequeño territorio a las FARC, una vez desmovilizadas. Al contrario, hay que apostarle a que una parte de sus miembros puedan participar y ejercer en la política democrática, y entender que las FARC van a corresponsabilizarse en la implementación de los auerdos.
·                    Personalmente le apostaría a que pasaran a ser sujetos activos y protagonistas en trabajar para la aplicación de los mismos acuerdos de paz, especialmente en el tema agrario. En vez de esperar a que el Estado ponga en marcha los mecanismos pertinentes, sería más productivo que los ex miembros de las FARC participaran desde el primer día en el diseño de la implementación de estos temas, convirtiéndose en actores de desarrollo comunitario. La propuesta de una reincorporación que permita a los farianos trabajar en cooperativas de producción y comercialización agrícolas, en la economía social o en iniciativas similares, me parece lo más oportuno, realista y provechoso de cara al país.
• Es un gran acierto, y un gran alivio para la población civil, que las dos partes hayan convenido un segundo intento de “desescalonamiento” de la confrontación armada. Sin víctimas mortales de parte y parte, será más viable conseguir el alto el fuego bilateral, que ya lo vislumbro muy cercano.
·                    Las “medidas de confianza” que en los últimos meses han tomado las FARC, como el alto el fuego unilateral, el desminado, dejar de reclutar a menores, limitarse al adoctrinamiento político o no reclutar a nadie más, ayudan enormemente a crear un clima social propicio a validar el Acuerdo Final, y nos sirve de experiencia para aplicar en otros procesos de paz que hay en el mundo.
·                    No veo la necesidad de que las FARC se concentren en unos pocos puntos cuando se decrete el alto el fuego bilateral. Si hay confianza entre las partes, y cada cual controla a los suyos con determinación y autoridad, pueden buscarse alternativas a una verificación militar convencional, a través de una verificación social y popular, a nivel local, que junto con un Comité Mixto de Verificación del alto el fuego bilateral al más alto nivel (Gobierno, FARC, garantes y algún organismo regional o internacional), a nivel nacional, garantizarían que esa tarea se hace con eficacia, rapidez y poco coste.
·                    Hay que evitar que las concentraciones sean largas en el tiempo. Debe planificarse un “continuum” entre el alto el fuego bilateral, la dejación de armas y la reincorporación a la vida civil de manera lo más autogestionada posible por parte de los ex farianos.
• El proceso de negociación debe ir acompañado de una “pedagogía de la paz” mucho más intensa de la que hay en estos momentos, a pesar de los múltiples esfuerzos, centrándola en el aprendizaje en cuanto a abordar los conflictos sin violencia, el reconocimiento de las deficiencias y violencias estructurales existentes y la necesidad de crear una democracia más participativa y sin corrupción.
·                    Colombia continúa siendo uno de los países del mundo con más desigualdad económica y social. Revertir esa realidad debería ser la primera y máxima prioridad de todo servidor público y de todas aquellas personas dedicadas a la política. Tanto el Gobierno, como el Parlamento y el movimiento político que puedan crear los ex miembros de las FARC, habrían de converger en ese principio fundamental.
• Me preocupa enormemente la inseguridad de los defensores de derechos humanos, sindicalistas, líderes populares, ex combatientes, periodistas y otros muchos sectores, víctimas de amenazas constantes o del asesinato. Si el Estado no es capaz de controlar a los grupos que generan estas violencias, no habrá seguridad para que la insurgencia deje las armas y hagan política. Este desafío es muy importante y tiene que resolverse a corto plazo.
·                    En muy pocas ocasiones, los Acuerdos de Paz finales se someten a referéndum. Los “contrarios a la negociación y al diálogo”, muy poderosos, pueden confabularse para echar por tierra todo lo andado. La habitual es dar un voto de confianza a los negociadores de ambos lados, especialmente cuando el proceso ha sido bastante abierto y participativo. Personalmente, aconsejaría no someter el acuerdo final a un refrendo. No hay ninguna necesidad de correr riesgos. No sigan el modelo de Guatemala en este tema. Además, el presidente Santos fue investido porque la ciudadanía le dio la confianza para que negociara un acuerdo de paz con la insurgencia. En todo caso, ha de ser la sociedad colombiana, y no un catalán, el que decida sobre este tema.
·                    El plazo del 26 de marzo de 2016, debería ser interpretado metafóricamente, como un deseo, como una expresión de la voluntad de avanzar con más celeridad, pero no puede obviarse que los temas que quedan pendientes son de una gran complejidad y necesitarán más tiempo. Propongo desacralizar esa fecha y dar una mayor margen para la firma del acuerdo de paz. Es más sensato plantear que quizás lo podamos celebrar en las Navidades del 2016. Será el gran regalo de fin de año.
• No comparto la idea de que el postconflicto debe pagarlo la comunidad internacional, sin antes lograr un “dividendo del desarme”, producto de reducir como mínimo a la mitad los efectivos y los presupuestos de las Fuerzas Armadas, además de controlar y poner a disposición de la población desplazada los bienes que requisaron los paramilitares, más los bienes y recursos que tenga la insurgencia. Internamente, pueden obtenerse recursos equivalentes al 2% del PIB para la aplicación de los acuerdos de paz. Sólo si después se ve que hay recursos suficientes, se debería pedir ayuda a la comunidad internacional.
• En un próximo futuro, y dentro de lo que se denomina “reforma del sistema de seguridad”, la policía deberá desvincularse de las tareas militares, para convertirse en una “policía de proximidad” y combatir las numerosas expresiones de criminalidad. Así se ha hecho en todo el mundo, y Colombia no puede ser la excepción.
• Finalmente, y como medida de confianza por parte del Estado, creo que llegó el momento de revisar la situación de los presos políticos, como primer paso para las decisiones que se habrán de tomar en el futuro, si se logra un acuerdo de paz en el transcurso del próximo año.
Preparemos ya el futuro, porque la luz de la esperanza y de un nuevo momento histórico para Colombia, está al alcance de la mano.
 
(Postdata de última hora: Nunca en la vida ha ocurrido que un proceso de paz logrado mediante una negociación, como ocurrió con el M-19, una persona, ya sea fiscal, se le ocurra proponer que se anule un acuerdo firmado hace treinta años. Es una idea tan ridícula y vergonzosa que nadie con sentido común podrá entender, y menos aplaudir. Es la máxima expresión de lo absurdo. Casi no vale la pena de prestar atención a tamaña insensatez).”

 

Fuente: María Catalina González