¿Cuál es el futuro de los MRC en las facultades de derecho? Un diálogo al respecto en Estados Unidos

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John Lande escribió un artículo para Mediate donde cita una conversación entre Doug Yarn y Jean Sternlight sobre el cierre del Programa de Métodos de Resolución de Conflictos -MRC- en la Facultad de Derecho de la Universidad del Estado de Georgia donde Doug era profesor. El punto central del artículo es la preocupación sobre el futuro de la enseñanza sobre los métodos de resolución de conflictos en las facultades de derecho en Estados Unidos. Sobre este punto, a continuación, se resaltan algunos aspectos mencionados por John.

  • Los programas de MRC no son la novedad en las facultades derecho y por ello pueden empezar a tambalear cuando compiten por recursos con otros temas dentro de la facultad.
  • Los programas de MRC no son sostenibles y la mayoría que existen dependen de la motivación de su director o directora ¿Qué pasará cuando estos profesores se vayan?
  • La creación del perfil profesional del abogado-mediador o conciliador no llegó a despegar o desarrollarse lo suficiente y por ello los programas de MRC no son indispensables para las facultades de derecho.
  • El derecho es una carrera aún muy cerrada a diferencia de la medicina y otras donde la integración inter y multidisciplinar está más avanzada. Los MRC non han logrado generar el valor agregado suficiente para cambiar la tendencia de las facultades de derecho ensimismadas.
  • Los aspirantes a ser estudiantes en la carrera de derecho no están demandando en las universidades el tener MRC, buscan otras cosas. Frente a la pregunta ¿Por qué quieres estudiar derecho? La respuesta no es ser mediador o árbitro.
  • Haciendo referencia a Michael Moffitt, las facultades de derecho tienen las siguientes formas de abordar los MRC:
    • Islas: los métodos son una parte fuerte e importante del currículum.
    • Vitaminas: los estudiantes deben tomar a menos una clase de MRC.
    • Sal: los MRC son considerados importantes para las diferentes ramas de derecho, pero no son un plato en sí mismo.
    • Gérmenes: algunos profesores de manera sutil incluyen temas de MRC en sus clases.
  • En varios escenarios se debate cuál debería ser el abordaje de los MRC en las facultades de derecho, algunos piensan que se debe desarrollar una manera nueva de entender el ejercicio del derecho (abogado que diseña los procedimientos para resolver los conflictos, no solamente el litigio), otros piensan que el enfoque debe ser la reconciliación como parte de la resolución de conflictos.

El anterior debate es muy interesante y para trasladarlo a las facultades de derecho de Colombia ¿Cuál es la tendencia? ¿Se fortalecerán o disminuirán las clases de conciliación y arbitraje? ¿Cómo están entendiendo las facultades de derecho los MRC? ¿Cuál es el impacto de 28 años de formación en conciliación en las facultades de derecho? ¿Podemos afirmar que se están formando abogados con una identidad nueva de conciliador?

Brevemente voy a compartir mis percepciones como docente de conciliación en varias facultades de derecho en universidades en Colombia.

  • La conciliación parece estar estancada en la formación de los abogados desde las facultades de derecho. El interés ha estado ligado a las legislaciones en los años 1991, 1998 y 2001. Después de 18 años desde el último impulso legislativo, la conciliación no es una novedad desde hace muchos años. La jurisprudencia también está estancada, ya no hay pronunciamientos de las Cortes que pongan en la mesa de discusión la conciliación, esto también depende de la legislación que no es reciente.
  • El interés de las clases de conciliación en las facultades de derecho, al igual que en Estados Unidos, podría estar más vinculada a la motivación del docente que a una política institucionalizada de las facultades de derecho. Los decanos de las facultades de derecho no sobresalen como líderes en conciliación, salvo uno o dos casos.
  • Los colombianos no buscan estudiar derecho porque sueñen o deseen convertirse en conciliadores. Asimismo, un criterio para seleccionar la facultad de derecho y universidad a estudiar no es por el reconocimiento del programa de conciliación o centro de conciliación universitario.
  • Las facultades de derecho no están formando abogados conciliadores, están formando abogados litigantes, civilistas, asesores, docentes, etc. Una clase no es suficiente para competir con 5 o más clases en derecho procesal, penal, civil, etc.
  • Tenemos facultades de derecho “vitaminas” donde el estudiante es obligado a tomar la clase de conciliación porque el Ministerio de Justicia y del Derecho lo ha exigido, pero eso no ocurre en todos los casos, en algunas facultades los estudiantes se pueden graduar sin pasar por conciliación.
  • Las facultades de derecho tienen formas muy diferentes de entender la conciliación o en algunos casos de no entenderla en lo absoluto. Por ejemplo, algunas la siguen viendo como parte del derecho procesal, otras como parte del derecho social. En las prácticas sigue estando vinculada al centro de conciliación que tiene en la realidad una identidad siamesa con el consultorio jurídico.

¿Cuál es el futuro de la conciliación en las facultades de derecho? Invitamos a sus aportes.

¿Los abogados han secuestrado la conciliación?

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Fuente: http://kluwermediationblog.com/2012/04/05/of-turkeys-and-christmas-the-role-of-lawyers-in-mediation/

Max Kimber SC ha escrito un interesante artículo sobre el rol de los abogados en la conciliación o mediación. A continuación se resumen sus principales argumentos:

  1. El abogado ha sido formado creyendo que la justicia se logra de una manera adversarial y no colaborativa.
  2. El abogado asume que su relación con el cliente es que el profesional del derecho debe resolver el conflicto ubicándose al frente de la situación y dejando en la silla trasera al cliente mismo.
  3. En una cita de Welsh (2001) menciona que una vez la mediación comenzó a salirse de su contexto comunitario y se adentró en las cortes y juzgados sucedió lo siguiente: 1. Los abogados empezaron a asitir a las mediaciones tomando el control de la sesión. 2. Los mediadores seleccionados empezaron a dar sus opiniones sobre el conflicto. 3. Se empezó a dar más las sesiones individuales que las conjuntas. 4. Los mediadores limitaron su creatividad para la resolución de los intereses de las partes. A esto se sumó que cada vez más los abogados se sintieron atraídos por la mediación como parte de su ejercicio profesional.
  4. Citando a Stipanowich, se menciona que poco a poco los abogados han generado una hegemonía en la mediación entre los abogados y los no abogados controlando la mediación.
  5. Se hace una lista de comportamientos de los abogados para secuestrar la mediación:
    1. No se asesora a los clientes teniendo en cuenta todos los métodos de resolución de conflictos, sino que se prefiere el litigio.
    2. Recomiendan a las partes no comunicarse directamente sino a través del abogado.
    3. No asesoran a las partes de intentar la mediación.
    4. Si se quiere cumplir la mediación como requisito de procedibilidad, simplemente se hace la solicitud formal con expectativas elevadas.
    5. No se recomienda la mediación en los casos que ya se ha iniciado el proceso judicial, a pesar que el costo del proceso ya es más elevado que lo que el conflicto ha causado.
    6. Haciendo reclamos injustificados, reclamos ofensivos y defender lo indefendible.
    7. Iniciando una guerra de comunicaciones por escrito escalando el conflicto.
    8. Impedir la mediación, a pesar que toda la evidencia apunta a que se va a ser condenado, generando una mayor dilación.
    9. No tomando ninguna capacitación en mediación y pretendiendo con ello litigar en la mediación.
    10. No preparando a los clientes para la mediación y su contexto.
    11. Preparar la mediación como su fuera un juicio con derechos, pruebas, etc.
    12. Evitando que las partes reales del conflicto no asistan a la mediación.
    13. Haciendo comentarios adversariales durante la mediación.
    14. No permitiendo que los clientes se expresen libremente sobre cómo se han visto afectados emocionalmente.
    15. Dominando las sesiones individuales con comportamiento de litigio.
    16. No permitiendo que las partes se reunan sin la presencia de sus abogados

La conclusión que ofrece el autor es que se requiere mucha educación para los abogados sobre la mediación para que se puedan lograr los propósitos de la misma.

Los interesados en leer el artículo lo pueden hacer en el siguiente link:

https://www.linkedin.com/pulse/have-lawyers-hijacked-promise-mediation-max-kimber-sc

Artículo: “Disputa y conflicto cultural en el espacio judicial: el caso de una mujer indígena”

propuesta web ucaldas

Nuestra colega y amiga Mylene Valenzuela Reyes de la Universidad de Chile ha escrito un artículo que ha sido publicado en la Revista Jurídicas de la Universidad de Caldas. El título del documento es: “Disputa y conflicto cultural en el espacio judicial: el caso de una mujer indígena”

Resumen:

“El proceso de integración americana enfrenta los desafíos de conciliar la globalización, los localismos y los derechos específicos de diversos grupos que han emergido como sujetos internacionales tales como los pueblos indígenas y las mujeres. Esto impone a los Estados un conjunto de obligaciones dirigidas a proteger contra las violaciones de los derechos
humanos en especial a la función judicial que debe poner en ejercicio los estándares de derechos, normas y principios jurídicos garantizando “las condiciones de acceso efectivo a la justicia de las personas en condición de vulnerabilidad, sin discriminación alguna”, En el caso de Gabriela Blas, una pastora aymara castigada por el sistema penal chileno, se evidenció la disputa y conflicto entre “la tradición jurídica occidental” y “la nueva
dogmática jurídica” del ius americano por el respeto a las diferencias. El Estado
faltando a su deber de debida diligencia y cuidado ignoró las construcciones internacionales en torno al género e interculturalidad, ambas recepcionadas en la dogmática y la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos como expresiones de un
Estado democrático y culturalmente diverso; exigencias de una verdadera integración.”

El artículo puede ser leído descargando el siguiente archivo:

REVISTAJURIDICAMylene

Felicitaciones a Mylene por este excelente artículo que enriquece las reflexiones sobre el género y el derecho.