Inducción en conciliación en el Centro de Conciliación del Consultorio Jurídico de la Facultad de Derecho de la Universidad de Ibagué

UIbagueFoto: Estudiantes del Consultorio Jurídico de la Universidad de Ibagué

En el mes de enero se llevó a cabo la inducción en conciliación a los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad de Ibagué que realizarán su práctica como conciliadores del Centro de Conciliación del Consultorio Jurídico. La inducción se realiza en cumplimiento de lo ordenado por el Decreto 1829 de 2013 y la Resolución 221 de 2014 del Ministerio de Justicia y del Derecho.

Uno de los aspectos trabajados con los participantes fue la ética del conciliador, para ello se analizaron diferentes casos tomados de la Cartilla Ética del Conciliador (Cámara de Comercio de Bogotá, 1997) los cuales se resumen a continuación:

  1. En un caso de conciliación una mujer joven y de escasos recursos económicos acuerda el no reclamar al padre de su hijo la paternidad y recibió a cambio dinero por ello. En esta situación existe un conflicto que no es conciliable y también podemos encontrar un dilema ético del conciliador de aceptar o no el que una familia poderosa “pague” a una mujer para que no reclame los derechos del menor.
  2. En otro conflicto sobre la disolución y liquidación de una sociedad conyugal, la mujer acepta que el esposo quede con todos los bienes porque de acuerdo con su religión el hombre es quien manda. En este caso el conciliador se enfrenta a un dilema ético de aceptar o no diferencias culturales y religiosas, en especial aquellas donde el hombre y la mujer no son iguales.
  3. En otra historia, una mujer es indemnizada mediante una conciliación por una clínica por haberle amputado una pierna por negligencia médica, pero el monto era irrisorio, las partes ya habían logrado un preacuerdo y llegaron a la conciliación para formalizar el acuerdo. El dilema ético del conciliador es el aceptar el acuerdo o realizar toda la conciliación para validar dicha solución.
  4. En otro conflicto, unas familias campesinas acuerdan salir de una hacienda donde habían permanecido por más de 20 años después de que sicarios habían incendiado dos casas de los campesinos, se rumoraba que habían sido contratados por el dueño de la hacienda. El acuerdo era pagarles un monto bajo de dinero a cambio de desalojar la hacienda. El conciliador tiene como dilema el aceptar el acuerdo o intervenir para que las familias sean protegidas ya que están amenazadas.

¿Qué haría usted como conciliador en estos casos? ¿Qué es la ética para un conciliador? ¿Cómo balancear los principios de autonomía de la voluntad y neutralidad e imparcialidad? ¿Debería tener un conciliador como criterio de actuación lo que la ley ordena para los casos en que los derechos son de libre disposición para las partes? ¿Qué hacer cuando los acuerdos a los que llegan las partes no son justos o equitativos para el conciliador?

Como material adicional para los estudiantes se comparte la Guía de Conciliación en Penal del Ministerio del Interior y de Justicia y la Universidad Nacional de Colombia: Guia Conciliación en PENAL

Gracias al grupo por su participación activa en la inducción. ¡Ustedes han sido uno de los mejores grupos con los que he trabajado!

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